La dirección de SIDENOR está dejando morir a la planta de Azkoitia. En los últimos años se han destruido cerca de 200 puestos de trabajo en el centro de trabajo de Azkoitia. Para la dirección de SIDENOR, no existe una planificación que garantice el futuro de Azkoitia. A todo ello hay que añadirle el recorte de derechos que hemos sufrido los trabajadores durante los últimos años. Es en ese contexto donde hay que entender la maniobra de la dirección.
Hace más de dos años que iniciamos la negociación del convenio. Por primera vez en muchas negociaciones, LAB y ELA contámos con mayoría en el comité. Desde el principio, la estrategia de la dirección ha estado centrada en el miedo y la amenaza. Desvió primero la carga de trabajo de Azkoitia y al ver que los trabajadores no se asustaban planteó un ERTE y tuvimos que estar año y medio en esa situación (hasta octubre pasado). Los trabajadores nos hemos mantenido firmes en nuestra posición, y cuando hemos aumentado las movilizaciones – hace dos semanas dimos un salto cualitativo-, la dirección ha golpeado. Nos amenazan con paralizar el Gran Tren de Azkoitia y trasladar a 36 de nuestros compañeros a Reynosa (Cantabria, España). Lo tenemos claro: son 36 despidos encubiertos. Además, la paralización del Gran Tren de Azkoitia comprometería el futuro de todo el Centro de Trabajo.
Este paso, lo entendemos dentro de la amenaza de la negociación y dentro del abandono del centro de trabajo de Azkoitia. Por eso queremos dejar claro nuestro mensaje:
• No van a conseguir que cesen nuestra voluntad de negociación
• Seguiremos luchando por el mantenimiento de los puestos de trabajo y por el futuro del centro de trabajo de Azkoitia
Desde el comité hemos solicitado reuniones con instituciones (Ayuntamiento de Azkoitia, Diputación de Gipuzkoa y Gobierno Vasco). Las instituciones deben implicarse para garantizar el futuro de los puestos de trabajo de Azkoitia, sin mirar hacia otro lado, y tenemos claro que es imprescindible cambiar políticas que hasta ahora no han sido efectivas. A Jainaga (dueño de SIDENOR) se le ha puesto una alfombra roja desde las instituciones y eso tiene que cambiar. Desde las instituciones, hay que exigirle la defensa de los puestos de trabajo.

