El comité de empresa de ArcelorMittal Lesaka ha denunciado el despido disciplinario de un trabajador de la planta de Legasa, producido el pasado 26 de marzo y ejecutado, según señala la representación laboral, “de manera fulminante y sin indemnización”. En señal de protesta, el comité ha convocado un paro para el próximo 24 de abril, de 13:00 a 15:00 horas.
Según el comité, el despido se fundamenta en una supuesta desobediencia del trabajador después de que la empresa le ordenara mediante notificación escrita trabajar el sábado 21 de febrero, aplicando la jornada irregular. Sin embargo, la representación laboral sostiene que dicha medida no podía aplicarse sin un acuerdo previo con el comité, tal y como establece el convenio colectivo, acuerdo que, según señalan, no se había producido en este caso.
La falta de acuerdo entre comité y empresa se centraba en el origen de la acumulación de material en la planta de Legasa. Mientras la empresa lo atribuía a la inversión realizada durante la parada, el comité de empresa lo relacionaba con la falta de personal, que, según señalan, provocaba interrupciones en la producción.
En ese contexto, afirman que intentaron alcanzar un acuerdo para reforzar los equipos de trabajo y establecer un compromiso que evitara nuevas paradas durante el primer semestre, propuesta que no habría sido aceptada por la dirección. Ante la falta de acuerdo, el comité consultó a la plantilla afectada mediante asamblea, registrándose 16 votos en contra, 2 en blanco y ningún voto a favor de la medida propuesta por la empresa. Diez días después, la dirección comunicó que finalmente no se trabajarían más sábados en la planta de Legasa, una decisión que, según el comité, refleja la falta de disposición de la empresa a alcanzar compromisos con la representación laboral.
El comité considera que el despido “obedece únicamente a la voluntad de la empresa de crear un ambiente de trabajo en el que se penaliza a los y las trabajadoras que defienden sus derechos laborales”. En esta línea, señala que el trabajador despedido cuenta con 27 años de antigüedad en la empresa y lo describe como una persona que “ha defendido siempre sus derechos laborales”, rechazando que se le utilice como “cabeza de turco”. La representación laboral advierte: “el mensaje que quiere lanzar la empresa es claro, cualquiera puede ser el siguiente. Mañana podríamos ser cualquiera de nosotros”.
El comité subraya que la situación “no se limita a un despido”, sino que, a su juicio, afecta a la dignidad y a la defensa de los derechos laborales. “Si dejamos pasar esto sin respuesta, retrocederemos en nuestros derechos”, señalan, apelando a la unidad de la plantilla. “Sin miedo y sin divisiones, apoyemos a nuestro compañero despedido. Readmisión ya”, concluyen.
Por todo ello, el comité de empresa ha convocado un paro el próximo 24 de abril, de 13:00 a 15:00 horas, dirigido a toda la plantilla de Lesaka y Legasa. Durante la jornada está prevista una concentración en la entrada de la planta de Legasa, con el objetivo de “retomar un diálogo social efectivo y real con la empresa, sin imposiciones”, en defensa de unas condiciones laborales dignas y en contra de los despidos.

