La última reforma laboral, adoptada por decreto, supone una agresión en toda regla con consecuencias realmente graves para toda la clase trabajadora: para aquellas personas que tienen empleo -ya que establece mecanismos para que afecte no sólo a las nuevas contrataciones, sino también a las anteriores-, así como para quienes se encuentran en desempleo -ya que la reforma no va a crear empleo, en todo caso va a destruirlo, y de ahora en adelante acceder al mercado laboral no va a asegurar unas condiciones de vida mínimamente dignas-.
BASTA de agresiones a la clase trabajadora. Euskal Herria dice NO a la reforma laboral

