El titular genérico de que el paro ha descendido necesita una lectura más profunda. Hoy nos centraremos en la juventud, los y las migrantes y los y las trabajadoras en paro de larga duración.

De hecho, a pesar de que el paro juvenil se sitúa muy por debajo de los peores datos de la pandemia, en Nafarroa el porcentaje de desempleados y desempleadas menores de 25 años es del 18,23%, muy por encima de la media, mientras que en la Comunidad Autónoma Vasca el dato es aún peor, ya que se sitúa en el 27,15%. Por lo tanto, existe un porcentaje importante de la juventud en paro, y debemos recordar que la mayoría de la juventud no tiene derecho a ningún tipo de prestación. Además, si en los últimos meses el descenso del paro se debe en gran medida a la creación de empleo joven y también femenino, es reflejo de la precarización del empleo que se ha generado.

Los y las migrantes son el otro colectivo que se sitúa muy por encima de la tasa media de paro. Si en Nafarroa la tasa media de paro se sitúa en el 9,93% y en la CAV en el 8,43%, la de las personas de nacionalidad de fuera del Estado Español se sitúa en el 28,46% y 20,77% respectivamente. Es otro elemento que nos hace ver dónde se acumulan las vidas precarias.

Y a estos datos hay que añadir que casi la mitad de las personas en paro, el 48%, se encuentra en esta situación desde hace más de un año.

Dejemos de celebrar de forma triunfalista el descenso del paro; necesitamos políticas públicas orientadas a toda la sociedad, que protejan especialmente a los colectivos más vulnerables. Y no vemos que se esté abordando ese camino ni desde Gasteiz, ni desde Iruñea ni desde Madrid.

Está por ver si la próxima semana el gobierno contará con los apoyos suficientes para aprobar la reforma laboral. La reforma pactada por el Gobierno del Estado español con CCOO, UGT y CEOE tiene poco de derogación de la reforma laboral de Rajoy como hemos escuchado por boca de la patronal en varias ocasiones.

Para la clase trabajadora de Euskal Herria será una mala noticia que la reforma laboral se apruebe sin cambios. Por ello LAB se está movilizando hoy en las diferentes comarcas de Hego Euskal Herria, rechazando esta reforma laboral y reivindicando que tenemos que buscar soluciones (empleo digno, acabar con la brecha salarial y con la precariedad) en Euskal Herria.

A pesar de ser conscientes de los pequeños beneficios de la propuesta, como la ultraactividad de los convenios o la prioridad de aplicativa del convenio sectorial sobre el empresarial, no altera los cimientos de la última reforma laboral que tan nefastas consecuencias ha supuesto para la clase trabajadora de Hego Euskal Herria. Aunque limite la temporalidad, nos tememos que sea una mera medida que haga cambiar las estadísticas reduciendo la temporalidad y que no cambie realmente la situación de los y las trabajadoras. El despido barato o la prioridad de los convenios estatales respecto a los de las Comunidades Autónomas siguen siendo medidas para ahondar en el empobrecimiento constante de la clase trabajadora.

Y esta es la alternativa que nos ofrece el gobierno más izquierdista del Estado español de los últimos años. Si alguien cree que la alternativa puede venir del Estado se equivoca. LAB mira a Euskal Herria en busca de alternativas, nuestras propuestas se dirigen a los y las trabajadoras y se centran aquí. No a esta reforma laboral, y unamos fuerzas para empezar a construir un nuevo escenario.