Tenemos que lamentar y denunciar otro accidente laboral mortal. Ayer, M.J.G.B., trabajador de la construcción de la empresa Proyectos y Reformas Leire, de 60 años, cayó al vacío desde una altura de 5 metros en Eibar. Con este último, son al menos 14 las y los trabajadores muertos en Euskal Herria desde inicio de año, 5 de ellos tras caer desde altura.

En primer lugar, queremos mostrar nuestra solidaridad y dolor a familiares, amistades y compañeros y compañeras de trabajo del fallecido.

Según hemos podido conocer, el trabajador se encontraba realizando reparaciones en el tejado de un pabellón sin que se hubiera adoptado ninguna medida de seguridad. Al pisar una zona frágil del tejado, éste ha cedido y el trabajador se ha precipitado por la ausencia de arnés de seguridad.

Las caídas en altura se están dando una y otra vez. Así, la función del recurso preventivo ha quedado totalmente desvirtuada por la patronal gracias a la dejadez de la Inspección de Trabajo y Osalan, y la realidad es que nadie supervisa la correcta ejecución de los trabajos en las obras desde el punto de vista de la seguridad. Esta realidad es la que genera estos escalofriantes resultados, ya que, como decíamos, en lo que va de año han muerto 5 trabajadores por caídas desde altura.

¿Qué es lo que lleva a un trabajador o trabajadora a trabajar en alturas sin tomar medidas de seguridad? Sin duda, la precariedad. El miedo a perder el trabajo, los sobrecostes que la seguridad puede generar al patrón, el mero hecho de tener que pedir medidas, etc.

Ante esta situación, ¿alguien puede creer que estamos ante la casualidad o la mala suerte? Exigimos a las administraciones explicaciones y medidas inmediatas, mayor control y políticas concretas para combatir esta lacra de los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales.

Pedimos medidas a las instituciones, especialmente para que aumenten las inspecciones y el seguimiento en la construcción, haciendo integrar las normas de seguridad. Para que, de esta manera, se adopten las medidas necesarias y se realicen políticas preventivas reales. Lamentablemente, en la práctica, ni la Inspección de Trabajo ni Osalan aparecen por ningún lado. Por otra parte, ni el sector ni las y los trabajadores pueden dar por normal esta situación ni acostumbrarse a ella.

Por último, hacemos un llamamiento a acudir a la concentración convocada por la mayoría sindical el jueves, 31 de marzo, a las 12:00, en la rotonda del polígono Azitain de Eibar.