Declaración de las y los trabajadores de Intervención Social de Gipuzkoa (LAB, ELA, CCOO):

Desde el pasado mes de febrero cada jueves decenas de personas pernoctan a las puertas de la Diputación de Gipuzkoa para denunciar el problema de sinhogarismo. Los trabajadores que trabajamos en intervención social vemos cada día de primera mano la crudeza del problema. El número de personas que sufren exclusión social está aumentando, debido fundamentalmente a la emergencia de vivienda y a las políticas sociales insuficientes y excluyentes.

Ante la escasa voluntad de los gobiernos, las vecinas se han organizado voluntariamente barrio a barrio para dar cenas calientes a las personas que viven en la calle. A través de las cenas solidarias cada noche unas 120 personas comen caliente. Desde que comenzaron hace exactamente un año han denunciado la falta de un comedor social y de un techo para las personas en situación de calle.

Junto a las que se juntan cada jueves para dormir en la calle, nosotras también queremos recordar al ayuntamiento de Donostia lo duro que es dormir en la calle, independientemente de que haga 0 o 5 grados. Le pedimos al ayuntamiento que responda a estas necesidades básicas y haga frente a los problemas estructurales como la pobreza, la exclusión social, el racismo y el sinhogarismo. Creemos que hay que cambiar el rumbo de las políticas sociales actuales y reforzarlas. La escasa inversión y la subcontratación, además de empeorar las condiciones laborales, debilita la capacidad de ofrecer una acogida digna, acompañamiento y protección social.

Queremos comunicar todo nuestro apoyo a los y las compañeras que a diario sufren de discriminación bien para acceder al padrón, al dejarles de ofrecer protección cuando cumplan los 18, por las identificaciones faciales, la persecución policial por el color de piel, por las dificultades de acceder a un techo y un trabajo digno y, en general, la imposibilidad de regularizar la situación administrativa y poder vivir. Por todo ello, solicitamos al Ayuntamiento de Donostia las siguientes medidas:

  1. Una revisión urgente del Protocolo de Frío para que el albergue La Sirena sea abierto al menos todas las noches de invierno. El protocolo que se activa ante la predicción de riesgo de hielo o ante los 0 grados es del todo insuficiente para garantizar las necesidades vitales básicas de las personas que duermen en la calle.
  2. Que los huecos estructurales del albergue La Sirena sean sustituidos al 100%. Han llegado a cerrar el albergue por falta de personal debido a la falta de sustituciones, por lo que pedimos al Ayuntamiento que no amortice los puestos de trabajo y garantice unas condiciones de trabajo y unos servicios dignos.
  3. Alojamiento para todas las personas en situación de calle durante todo el año. Hay más de 200 personas en situación de calle en Donostia: no basta con dar respuesta al problema a medias. Para que nadie se encuentre sin casa y en situación de calle hace falta más recursos e inversión.
  4. Poner las políticas urbanas en la dirección de las necesidades de las ciudadanas. Responder a la emergencia de la exclusión social, pobreza alimentaria, energética y vivienda que se está incrementando en Donostia con políticas públicas audaces: comedor social para todas las persona con necesidad, promoción de albergues mejorando las condiciones laborales del sector, movilización de vivienda vacía, limitación del precio de la vivienda, ampliación del parque público y fomento del alquiler social.

Hoy las trabajadoras del sector de intervención social mostramos nuestra adhesión a estas inciativas ciudadanas. Se están afrontando las situaciones más complicadas gracias a la organización y la solidaridad comunitaria, mientras que lo que se está poniendo de manifiesto es la falta de responsabilidad y compromiso social de los diferentes gobiernos. Por nuestra parte, seguiremos trabajando para promover una ciudad habitable y unas condiciones de vida dignas para todos y todas. En ese sentido, llamamos a participar en la movilización KALERA LOTARA convocada para este domingo por la dinámica ciudadana.