En la asamblea del pasado 7 de octubre, con el apoyo de más de 400 trabajadoras y trabajadores, la plantilla decidió por unanimidad dar un paso más en la dinámica de movilización. Así, el próximo 21 de octubre llevarán a cabo un paro de tres horas: de 11:30 a 14:30 horas, en el turno de mañana, y de 14:30 a 17:30 horas, en el de tarde.
Este paro no surge por casualidad. Las y los trabajadores llevan meses reclamando una negociación real y la Diputación Foral de Bizkaia y el IFAS siguen respondiendo con imposiciones y falta de voluntad negociadora. A día de hoy, la plantilla sigue sin una convocatoria efectiva para abordar la negociación del Acuerdo/Convenio.
Estas son las reivincaciones de las y los trabajadores:
• La recuperación del poder adquisitivo y garantías que eviten futuras pérdidas salariales.
• La defensa y normalización del euskera.
• La mejora de las medidas de conciliación.
• La reducción de la jornada laboral.
• Un nuevo acuerdo de teletrabajo.
• Un calendario laboral negociado.
Y, sobre todo, el fin de las imposiciones y la apertura de una negociación real de sus condiciones de trabajo.
El 21 de octubre la plantilla volverá a lanzar un mensaje claro a la Diputación Foral de Bizkaia y al IFAS: las y los trabajadores no están dispuestos a que sus condiciones laborales sigan decidiéndose de manera unilateral.

