LAB ha presentado hoy en el juzgado la demanda de impugnación del ERE planteado por Tubos Reunidos, dando un paso más en la defensa de los puestos de trabajo frente a unas decisiones empresariales que no tienen justificación.
La interposición de esta demanda responde a lo que venimos denunciando desde el inicio: un proceso marcado por la falta de transparencia, la ausencia de una negociación real y la imposición de medidas estructurales como el despido colectivo, el cierre de la acería y la externalización de la logística.
En este sentido, queremos señalar que la opacidad no es solo responsabilidad de la empresa. A día de hoy, la falta de información es generalizada en todas las instancias implicadas. La dirección de la empresa sigue sin atender la petición de reunión del comité y se niega a dar explicaciones directas sobre la situación actual y sus planes a corto plazo.
Por otro lado, en la reunión mantenida recientemente con el Departamento de Industria del Gobierno Vasco, las diputaciones y el alcalde de Amurrio, tampoco se ofrecieron respuestas claras ni información concreta sobre cuestiones fundamentales como la refinanciación de la deuda o los contactos con inversores.
Mientras tanto, seguimos conociendo movimientos relevantes a través de los medios de comunicación. Hemos sabido por la prensa que una delegación del PNV ha mantenido una reunión con responsables de la Dirección General de Mercado Interior, Industria, Emprendimiento y Pymes de la UE, sin que esta información haya sido trasladada previamente a la representación de la plantilla, a pesar de que hace una semana estuvimos reunidos con representantes que han acudido a ese encuentro, como es el caso del alcalde de Amurrio.
Del mismo modo, seguimos sin tener ninguna respuesta sobre la solicitud trasladada a las instituciones para que medien y faciliten una reunión entre el comité y la SEPI, una cuestión clave para abordar el problema de fondo, que es la deuda y su refinanciación.
LAB considera inaceptable que se esté gestionando una situación de esta gravedad de espaldas a la plantilla, sin información, sin transparencia y sin espacios reales de interlocución.
Por ello, además de la vía judicial iniciada hoy, el sindicato anuncia que va a seguir exigiendo explicaciones a todas las partes implicadas y que intensificará la presión para que se den respuestas claras y se abran vías reales de negociación.
Porque lo que está en juego no es solo el presente de la plantilla, sino el futuro industrial, y ese debate no puede seguir produciéndose en la opacidad.

