Los insultos y las amenazas del alcalde de Sestao contra personas migrantes son de todo punto inaceptables e inasumibles. Hacer apologia del racismo y la xenofobia debería inhabilitar automaticamente a cualquier cargo público que la realice por mínima sensibilidad social y democrática.

Pero si son inadmisibles dichos insultos y amenazas también lo es el cierre de filas que el PNV desde el portavoz del gobierno al consejero de Empleo han explicitado en su defensa.

Ambas actuaciones solo tienen una consecuencia; la dimisión inmediata del alcalde de Sestao Josu Bergara y la denuncia pública de semejante proceder por parte del PNV desautorizando a quienes se han apresurado a justificar dicha actitud. De lo contrario, se entenderá que el PNV, el consejero de empleo y el portavoz del Gobierno comparten la actitud racista y de xenofobia de su alcalde. De ser así, todos ellos deberían marcharse.