La Universidad del País Vasco debe ser un espacio de debate, iniciativa y pensamiento crítico y autocrítico. Por lo tanto, solicitamos que se deje a un lado cualquier iniciativa para aplicar la Ley Mordaza, que no tienen ninguna base democrática, a los más de 200 alumnas y alumnos que fueron identificados de madrugada en la Escuela de Ingeniería de Bilbo.

Del mismo modo, hay que garantizar los derechos democráticos de toda la comunidad educativa y dentro de ésta, los de diferentes sectores. La organización de actividades, el uso de instalaciones universitarias y el hecho de realizar encierros es indicador de este derecho.

Las normas, cualquier norma, deben ser garantes de derechos que tenemos todos los sectores. No obstante, a la hora de hacer realidad esos derechos, consideramos indispensable el respeto mutuo.

Hacemos un llamamiento a estudiantes y cargos universitarios a que hagan verdaderos intentos de encontrar una solución de un modo dialogado y consensuado a las diferencias, opiniones contradictorias, etc. que puedan surgir en el día a día de la UPV.