Además de continuar el camino realizado hasta ahora, LAB adoptará nuevas iniciativas en dos direcciones: llevar la lucha contra la reforma a los centros de trabajo y exigir la implicación de instituciones y partidos políticos.

Las condiciones de trabajo de 500.000 trabajadores y trabajadoras en peligro
Tras las dos últimas reformas, la negociación colectiva en Euskal Herria se encuentra en situación de alerta. El objetivo de estas reformas ha sido doble: por un lado, centralizar la negociación en Madrid y, por otro, otorgar a la patronal la potestad para modificar las condiciones de trabajo unilateralmente, como quiera y cuando quiera. Por lo tanto, si no luchamos contra esto, las consecuencias también serán dobles: está en juego que miles de trabajadoras y trabajadores vascos se queden sin derecho a negociación colectiva y que sus condiciones de trabajo se deterioren notablemente.

En julio de 2013 “desaparecerán” los convenios de cerca de 500.000 trabajadores y trabajadoras vascas. Si no se renuevan los convenios, que la patronal tiene totalmente bloqueados, se pasaría directamente a un convenio estatal o, si no hubiese equivalente, al Estatuto de los Trabajadores, con todo lo que ello conlleva: descenso de salario, incremento de jornada y pérdida de derechos en general.

Si no le damos una solución, será una auténtica catástrofe para nuestro pueblo: se deteriorarán las condiciones de vida y de trabajo, lo que traerá consigo un empobrecieminto generalizado.

La mayoría de este país, huelga tras huelga, ha demostrado que quiere un nuevo modelo económico y social y para ello es necesario un nuevo modelo de relaciones laborales. Un modelo y marco propio de negociación colectiva es la base de este modelo de relaciones laborales. Las últimas reformas han sido a costa de los trabajadores y trabajadoras, pero van más allá: aunque las reformas garanticen a los empresarios beneficios a corto plazo, no es cierto que unas relaciones laborales totalmente desreguladas o un sector público debilitado beneficie al crecimiento económico.

Este año será decisivo. La situación es sumamente grave, pero se le puede dar la vuelta. LAB actuará con responsabilidad de cara a conseguir este objetivo.

Nuevas iniciativas para una solución real
Desde un principio hemos señalado que si queremos dar una solución real, no podemos caer en la resignación y quedarnos en los estrechos márgenes en que pretenden que nos movamos. Por tanto, limitar la negociación al ámbito de la empresa no es la solución.

En su momento exploramos la oportunidad de un acuerdo intersectorial. Después de que Confebask, con su avaricia, tirara por la borda esta oportunidad, en LAB empezamos a impulsar acuerdos marco sectoriales, los próximos serán en limpieza y en comercio. Por lo que seguiremos llevando a las mesas provinciales la necesidad de movilización.

Pero junto con esto, también adoptaremos nuevas iniciativas. El objetivo, construir un marco de negociación propio y blindar el marco vasco. Estas iniciativas se desarrollarán en dos direcciones:

1) Llevaremos la lucha contra la reforma laboral a los centros de trabajo.
2) Buscaremos que el debate pase del mundo laboral a la agenda política. Para esto interpelaremos a instituciones y partidos políticos y, sobre todo, al nuevo Gobierno de Gasteiz que se formará después de las elecciones.

1. La lucha contra la reforma laboral en los centros de trabajo
Para ello, abriremos dos vías:

Por un lado, advertiremos en todas las empresas de Euskal Herria lo que supondría a las trabajadoras y trabajadores quedarse sin convenio a causa de la reforma y las consecuencias negativas que conllevaría de forma directa e inmediata pasar a un convenio estatal o al Estatuto de los Trabajadores. La cuenta atrás está en marcha y en julio de 2013 podemos encontrarnos en una situación muy distinta si no luchamos contra ello.

Por otro lado, propondremos mociones a los comités de empresa. Si conseguimos el consenso en torno a los puntos que contienen estas mociones, es posible desactivar en la empresa los mayores perjuicios de la reforma laboral. En la moción se recogen aspectos que compartimos todos los sindicatos y por lo tanto, si todos y todas actuamos con responsabilidad, no tendría que haber ningún problema para poner a la empresa estas mociones encima de la mesa. Queda en manos de las empresas si quieren llegar a acuerdos con los y las trabajadoras o, por el contrario, optan por dejar de lado nuestras propuestas y, por tanto, por la confrontación.

Esta iniciativa tendrá un plazo determinado, de octubre a diciembre.

2. Interpelación a instituciones y partidos políticos
La negociación colectiva es un instrumento fundamental, junto con los presupuestos y la política fiscal, para el reparto de la riqueza, en tanto en cuanto regula salarios y condiciones laborales. También se trata de un instrumento para hacer frente a la destrucción de empleo y la pobreza. Por lo tanto, está profundamente ligada al modelo de país que defiende y quiere construir cada cual.

Por consiguiente, instituciones y partidos políticos no pueden quedarse al margen. Al igual de lo que sucede con la política presupuetaria y la política fiscal, también deben intervenir en materia de negociación colectiva. La negociación colectiva no es únicamente un asunto entre patronal privada y sindicatos, instituciones y partidos políticos tienen su cuota de responsabilidad y también tienen que intervenir.

En esta particular fase política y económica éste es un ejercicio que debemos hacer como país. Tenemos que decidir entre los diferentes agentes qué tipo de negociación colectiva queremos y necesitamos. Por lo tanto, instituciones y partidos políticos tienen también mucho que decir. Este tema debe situarse en la agenda política. Les exigiremos que asuman su responsabilidad: en primer lugar, en calidad de patronal pública, qué tipo de negociación colectiva van a adoptar las administraciones en su ámbito, y en segundo, que asuman responsabilidades políticas y tomen las decisiones precisas para defender el marco de negociación colectiva.

Realizamos una petición directa a instituciones y agentes políticos y, sobre todo, al Gobierno de Gasteiz que se constituirá después de las elecciones:

• En su calidad de empleadores, la no aplicación de los recortes; que garanticen una negociación colectiva no subordinada a Madrid y que no alteren los acuerdos de forma unilateral.

• El blindaje de la negociación colectiva y la asunción como propia de la reivindicación de un marco propio y que tomen decisiones para ello. Presentaremos una propuesta concreta a corto plazo e iniciaremos una ronda de contactos con este objetivo.

Bilbo, 2012-10-05