Quieren conseguir un acuerdo sobre sueldos y horas extra, y eliminar las cláusulas abusivas.

La plantilla de Panda se ha concentrado hoy ante la sede de la empresa en el barrio bilbaíno de Miribilla.

Han denunciado que en los largos años en los que se ha prolongado la crisis les han exigido trabajo, esfuerzo, profesionalidad, más horas de trabajo y sacrificios. La empresa, por su parte, les ha dado congelación salarial, cláusulas abusivas para compensar y absorber subidas de convenio, antigüedad o cambios de categoría; o intentos de implantar el convenio estatal, con el que los sueldos descenderían un 30%.

Mientras tanto, la empresa tiene cada vez mayores beneficios. En 2017 las ventas se incrementaron en un 16% y se espera que las cifras de 2018 sean aún mejores.

La plantilla ha denunciado que la empresa se niega a negociar nada en cuanto a sueldos y mejora de las actuales condiciones de trabajo. Además, se niega a pactar una política de horas extra remuneradas. Si esto fuera poco, muestra una total desconfianza hacia los y las trabajadoras e impone medidas de control restrictivas e innecesarias.

Han realizado un llamamiento a la plantilla para actuar de forma conjunto con el objetivo de mejorar condiciones laborales y salarios.

El próximo miércoles, 28 de noviembre, volverán a movilizarse en el mismo lugar a partir de las 11:30.