Eli Etxeberria e Izaskun Guarrotxena, representantes de la Secretaría Feminista de LAB, han presentado el informe «Situación de los planes internos de igualdad en las principales instituciones de Hego Euskal Herria». Han sacado una conclusión clara del análisis: podemos denunciar, basándonos en hechos, la desidia de las instituciones a la hora de llevar a la realidad sus teóricas políticas de igualdad y cumplir sus propias leyes. Han puesto ejemplos concretos, tras analizar diferentes instituciones públicas.

De las cuatro capitales de Hego Euskal Herria sólo dos ayuntamientos cuentan con planes internos de igualdad; Gasteiz y Donostia. Iruñea nunca ha tenido plan y ahora están haciendo, por primera vez, el diagnóstico para su elaboración. Bilbo elaboró el primero para el periodo 2014 -2017 y nunca más ha retomado el tema. Gasteiz tuvo un parón de tres años tras la finalización del primero (2016-2018), y la elaboración del segundo está resultando muy conflictiva por la falta de voluntad del equipo de gobierno. Tres años después no se consigue llegar a acuerdos en los puntos relevantes.

En las Diputaciones no se respira mejor clima. Tan sólo Araba tiene plan interno y ha sido aprobado recientemente, el 7 de julio, sin acuerdo de la mayoría de los sindicatos. Bizkaia y Gipuzkoa no tienen plan y se percibe muy poca voluntad política de poner nada en marcha. El Gobierno de Nafarroa redactó un plan para el periodo 2006-2010 que no se llegó a implementar y a día de hoy está en fase de elaboración del diagnóstico para ir diseñando el segundo.

El Gobierno Vasco, en este momento, se está realizando la evaluación del I Plan, del que, según la información de que disponemos, no se ha cumplido ni el 30 %. Además, se está trabajando ya en el diagnóstico del próximo plan.

En general, podemos concluir que los planes que se han llevado a la práctica no se han cumplido en su totalidad. Es sorprendente que los mismos partido políticos gobernantes que dicen apostar por la igualdad y diseñan planes estratégicos con medidas para acabar con las discriminaciones, no se apliquen su propio criterio a la hora de exigir y ser estrictos en la elaboración de planes internos en las instituciones en las que están gobernando.

Podemos decir, por tanto, que existe muy poco interés por la puesta en marcha o cumplimento de los planes internos de igualdad en las grandes instituciones públicas de ámbito foral, local y autonómico en Hego Euskal Herria.

Queremos hechos, no palabras

Como conclusión general, pensamos que una herramienta para revertir la situación de discriminación de las mujeres como son los planes de igualdad, no sólo no han servido para este fin, sino que se han utilizado para el lavado de cara de las instituciones y dar una imagen de cara a la galería de compromiso con la igualdad, que sin embargo, es falsa.

No podemos decir que estos años de políticas desigualdad hayan dado como resultado una mejora de la situación de las mujeres trabajadoras en las instituciones. De hecho, entre otras cosas, las mujeres siguen siendo la mayoría de las personas que se encuentran en situación de interinidad y con jornadas parciales.

Por todo ello, seguimos reclamando la puesta en marcha de planes de igualdad reales, eficaces y negociados para revertir la situación de discriminación que sufren las mujeres hoy en día. Queremos hechos, no palabras.