Zigor Azpiolea, trabajador de ITP-PCB y miembro de LAB, ha tenido que declarar hoy en los juzgados de Barakaldo en el marco de la vía represiva y judicial adoptada por la dirección de la empresa a raíz de la lucha por denunciar los despidos colectivos de las plantas de Sestao y Barakaldo. Ha sido procesado por la vía penal.

En concreto, por si la violencia ejercida por la Ertzaintza contra las y los trabajadores en lucha fuera poca, la dirección de ITP-PCB decidió iniciar una dinámica de escarmiento, no solo contra las y los trabajadores que llevaron a cabo la huelga indefinida, sino también contra toda la plantilla.

La empresa se basa en un falso testimonio y en un auto irregular redactado por la Ertzaintza para enjuiciar a Zigor Azpiolea. Puede que esta deriva no acabe aquí, ya que la intención de la empresa es procesar a más trabajadoras y trabajadores y buscar las mayores penas judiciales. Al fin y al cabo, lo ocurrido es un claro ejemplo de intentar criminalizar la lucha por el mantenimiento del empleo y castigar la acción sindical con el fin de amedrentar a las y los trabajadores. Desde LAB, lo decimos muy claro: la lucha sindical no es delito.