En la reunión de la mesa sectorial, frente a la propuesta de una convocatoria extraordinaria de desarrollo profesional basada en el modelo anterior, LAB ha reivindicado la aplicación de un nuevo modelo en Osakidetza y ha instado a la dirección del ente a abrir un marco de negociación para definir este nuevo modelo.

Desde LAB hemos mantenido una posición muy clara y crítica sobre el modelo de desarrollo profesional implantado en Osakidetza desde sus inicios, allá por el año 2005. En este sentido, hemos planteado la necesidad de un modelo de desarrollo profesional que tenga como objetivo la mejora de la calidad asistencial y donde los y las trabajadoras sean también reconocidas con mejoras en las condiciones laborales. En nuestra opinión, el nuevo modelo de desarrollo profesional debería caracterizarse por: 

-Ser un derecho de la plantilla.

-Eliminación de las valoraciones subjetivas de las jefaturas, siendo un proceso totalmente objetivo, automático y universal, y donde las claves sean la motivación, la participación y el trabajo en equipo. 

-Modificación de los méritos. Valoración destacada del conocimiento y uso del euskera. Eliminar criterios clasistas, valorando los mismos méritos para todas las categorías.

-Que tenga en cuenta la perspectiva de género.

-Ir más allá de la retribución económica. Esta retribución debe incluirse en el sueldo y debe tener carácter lineal, es decir, iguales cantidades para todas las categorías o discriminación positiva hacia las categorías con ingresos más bajos.

-Cambio radical en la visión sobre la formación, acabando con el negocio de los cursillos y garantizando la igualdad de oportunidades para todo el mundo, también para aquellas categorías y personas que a día de hoy tienen muy pocas oportunidades de acceder a los cursos de Osakidetza. La formación debe ser ofrecida por Osakidetza y debe llegar a todos los grupos profesionales por igual de manera universal, continuada y actualizada.

Por otra parte, respecto a la nueva OPE, se mantiene la oferta de 3.545 plazas realizada en la anterior reunión, pero Osakidetza aumentará en 40 las plazas de categoría médico o médica de familia. LAB ha vuelto a reiterar que esta cifra es totalmente insuficiente para hacer frente a la grave situación en Osakidetza, con una plantilla envejecida y con cifras de jubilación en aumento, con déficit estructural de personal y con un 40% de plantilla eventual. Esta situación excepcional, no sólo de Osakidetza sino de toda la administración pública vasca, requiere de medidas excepcionales como la puesta en marcha de procesos de consolidación de plantillas y una ley propia en Euskal Herria, que nos permita liberarnos de los límites impuestos por la legislación de Madrid y los intereses del PNV. Previamente a estas OPEs de consolidación, LAB lleva tiempo reclamando la urgente necesidad de integrar en la plantilla los miles de puestos eventuales que actualmente no son contabilizados pero que realizan funciones estructurales y necesarias. La propia Osakidetza ha señalado en la reunión de hoy que ha contabilizado 4.162 puestos de estas características.

Por último, LAB ha vuelto a exigir a Osakidetza que garantice el conocimiento de euskera también en las contrataciones eventuales, como único camino de conseguir la normalización del uso del euskera en el ente público y como exige el propio Plan de Euskera y el Parlamento Vasco. Si bien es cierto que el último borrador se ha dado un pequeño paso hacia el cumplimiento del Plan de Euskera, no vemos todavía garantías y voluntad suficiente por parte de la dirección de Osakidetza.

En este sentido, queremos señalar la actitud del sindicato de enfermería SATSE, que ha criticado el paso propuesto por la Dirección de Osakidetza, con lo que se da la espalda y se ponen obstáculos a la normalización del uso del euskera en un ámbito como Osakidetza, la administración pública vasca a la cola en el reconocimiento de los derechos lingüísticos de la ciudadanía vasca y de los y las trabajadoras del ente público, y su esfuerzo por vivir y trabajar en euskera.