Pese a la reducción de la actividad económica por el coronavirus, 70 personas perdieron la vida en accidente laboral en 2020 en Hego Euskal Herria. La pandemia ha vuelto a poner de manifiesto que los recursos públicos asignados a seguridad y salud laboral son totalmente insuficientes. Eso es lo que hemos denunciado en la comparecencia convocada por LAB, ELA, ESK, STEILAS, EHNE, HIRU y CGT, centrales que conformamos la mayoría sindical vasca.

Concretamente, ante la gravedad de la situación, nos reafirmamos en las medidas que exigimos el 15 de enero a los gobiernos de la CAPV y Nafarroa:

-Mayor control sobre las empresas. Para realizar un seguimiento adecuado de las medidas sanitarias y de prevención en los centros de trabajo es imprescindible aumentar el personal de Osalan/ISPLN y de la Inspección de Trabajo equiparándolo a la media europea. En la práctica, esto se traduce en aumentar el número de técnicas y técnicos al menos en 100 más en la CAPV y en 50 más en Nafarroa. Asimismo, el gobierno de Nafarroa debe recuperar las competencias en materia de Inspección de Trabajo y Seguridad Social.

-Publificación tanto de las mutuas como de los servicios de prevención. En esta pandemia no han sido eficaces desde el punto de vista de la salud.

-Realizar más acciones de control y seguimiento para verificar el cumplimiento de la normativa en las empresas que incluyan actividades con riesgo de caída en altura, atrapamiento o que trabajen con elementos cancerígenos y mutágenos.

-Prohibición de contratación con empresas que hayan sido sancionadas en materia preventiva.

-Exigir la elaboración de evaluaciones de riesgo psicosocial en todas la empresas de Hego Euskal Herria teniendo en cuenta que la pandemia ha venido a agravar aún más las condiciones psicosociales de las personas trabajadoras. Para ello, en el plazo de dos años todas la empresas deberán contar al menos con una evaluación de riesgos psicosociales e implantar medidas en caso de deficiencias. Además, será el personal de Osalan/ISPLN quien haga seguimiento del cumplimiento.

-Exigir un plan de contingencia y medidas preventivas y equipos de prevención adecuados en todas las empresas con la participación de los y las delegadas de prevención que se modifique con los cambios que vayan surgiendo, pero siempre garantizando unas medidas adecuadas contra el covid para minimizar la probabilidad de contagio en los centros de trabajo.