El sindicato LAB ha recibido con preocupación el borrador del decreto sobre la valoración del euskera en el acceso a la Función Pública, presentado recientemente por el Gobierno de Navarra, puesto que desprecia a los y las vascoparlantes de Navarra, es una chapuza técnica, y cercena derechos. Por ello, el jueves día 10, el sindicato LAB, junto a ELA y Steilas, llama a salir a la calle para defender el euskera y los derechos lingüísticos y a manifestar el rechazo al nuevo decreto. La concentración será a las 17:00 frente al Palacio de Navarra (Avenida Carlos III), en Iruñea.

En primer lugar, en opinión del sindicato LAB, si el decreto del euskera se aprueba en los términos que conocemos, va a suponer un retroceso, una pérdida de derechos para toda la población.

En segundo lugar, LAB ve con preocupación que el PSN siga los posicionamientos de la derecha, posicionamientos totalmente reaccionarios en materia de política lingüística. Así, solo UPN apoya el decreto presentado por el PSN. Después de la penosa y rancia actuación de ambos en Madrid al hilo de la convalidación de la no derogación de la reforma laboral, desconocemos si fruto de aquel cambalache allí, aquí también han cedido a la derecha el derecho a veto para no cambiar ni una sola coma del decreto. Sea como fuere, lo cierto es que para con el euskera el PSN se sirve de la geometría variable. Sin embargo, la ciudadanía tiene memoria y sabe lo que significan los acuerdos entre UPN y PSN, tiempos oscuros de exclusión y discriminación, en definitiva, de vulneración de derechos.

Del mismo modo, LAB debe decir que no entiende, ni acepta, las declaraciones que se han hecho desde Gero Bai, socia del PSN en el Gobierno de Navarra, en el sentido de blanquear un decreto a todas luces reaccionario.

LAB lo ha manifestado en numerosas ocasiones, y lo vuelve a hacer: no existe razón alguna para que los derechos lingüísticos de la ciudadanía dependan de criterios geográficos, no existe justificación para que sean distintos o inexistentes en la zona mixta y en la llamada zona no vascófona. Abundando en este desprecio, cabe destacar que sólo 14 puestos de trabajo de la zona mixta van a tener la suerte de recibir las migajas que se le conceden al euskera, ninguno más; a pesar de que la zona mixta es el lugar donde se ubican todos los puestos de trabajo que atienden a toda Navarra, y siendo dichos puestos de trabajo esenciales e imprescindibles para toda la población navarra. Que en Navarra se valore más el alemán, inglés o francés que el euskera es un insulto, una muestra de supremacismo, y un claro desprecio a los ciudadanos y ciudadanas vascoparlantes de la Comunidad Foral.

El Decreto presentado por el vicepresidente primero y consejero de Función Pública, Javier Remírez, es una auténtica chapuza técnica que lo único que pretende es que este decreto foral pase desapercibido, puntuar de manera irrisoria el conocimiento del euskera y no abordar, de una vez por todas, una auténtica norma en la que se regule el euskera como lo que es, el idioma de comunicación habitual de miles de navarros y navarras, un idioma que es parte de lo que somos, parte del patrimonio cultural de Navarra, que debe ser objeto de especial respeto y protección, siendo deber de los poderes públicos incorporar una acción positiva y proactiva dirigida a corregir su situación minorizada, promoviendo su uso mediante una oferta real por parte de las administraciones públicas.  

No es una cuestión de futuro. El reconocimiento de los mismos derechos a todos los navarros y navarras es una cuestión de presente, y la oficialidad del euskera en Navarra, también.