Hoy, 23 de julio, hemos tenido conocimiento de un nuevo accidente laboral mortal. Ayer, en Elorrio, un trabajador de 52 años falleció cuando se encontraba trabajando en las obras de construcción del Tren de Alta Velocidad en el barrio de Iguria. Sufrió un infarto, falleciendo en el acto. Era trabajador de Sondeos, Inyecciones y Trabajos Especiales (SITE), empresa subcontratada por UTE SACYR-CAVOSA-MARIEZCURRENA. El pasado lunes, otro trabajador falleció por el mismo motivo en Bizkaia, también en el sector de la construcción; en Gernika, en este caso.

Con este último fallecido, en Euskal Herria por lo menos 34 trabajadores y trabajadoras han fallecido en el trabajo o a consecuencia del mismo en 2021. Desde LAB, queremos mostrar nuestro apoyo y solidaridad a los familiares, allegados, compañeros y compañeras del trabajador muerto.

Los accidentes no traumáticos también son accidentes de trabajo. No se dan por casualidad en horario de trabajo, ni por mala suerte ni por fatalidad, como dicen los empresarios. Está demostrado que las condiciones de trabajo, presiones y estrés son factores claves en accidentes cardiovasculares, que se han convertido en la mayor causa de los accidentes laborales. Así, en 2020, el 25% del total de accidentes fueron no traumáticos y en lo que vamos de año ya son 8 los trabajadores fallecidos por esta causa.

Detrás de este accidente y de todos los accidentes de trabajo se encuentran las condiciones de trabajo y vida de la clase trabajadora, malas condiciones de trabajo como son los elevados ritmos de trabajo, las presiones y el autoritarismo que provocan estrés y derivado del mismo numerosas patologías en las trabajadoras y trabajadores.

Tenemos derecho a un trabajo y a una vida dignas, tenemos derecho a volver de nuestros trabajos sanos y salvas. Los accidentes laborales no son hechos aislados, son el reflejo de un modelo productivo en el que prima la economía por encima de la salud y la vida de la clase trabajadora. Desde LAB, tenemos claro que la movilización y la lucha son las únicas armas que tenemos para acabar con esta lacra. Necesitamos un cambio de modelo donde la salud y la vida de la clase trabajadora esté en el centro.

Para denunciar este accidente, desde el sindicato LAB llamamos a la clase trabajadora y a la ciudadanía a participar en las movilizaciones que se convoquen.