Desde el sindicato LAB denunciamos que el alumnado más vulnerable de la CAV y sus familias no están recibiendo la atención que necesitan. En lo que va de año, son decenas las sustituciones que no se cubren en Educación Especial y en el Consorcio Haurreskolak. A pesar de que desde 2018 está acordado cubrir las sustituciones desde el primer día, el Departamento de Educación no cumple con esta medida.

En el caso de la educación especial, el problema más grave se encuentra en el territorio de Bizkaia. En la actualidad faltan Especialistas de Apoyo Educativo en más de 10 escuelas, que son las y los profesionales que atienden al alumnado con necesidades educativas especiales. Esta ausencia de sustituciones no es un hecho de un solo día y, en consecuencia, cada día que pasa empeora la situación en las escuelas. La carga de trabajo de las educadoras y educadores presentes en el aula está aumentando enormemente y no pueden sacar adelante su trabajo con normalidad. De ahí que se están poniendo en serio riesgo la calidad del servicio y la tan importante inclusión.

Además, desde el inicio del curso escolar es muy notoria la falta de Intérpretes de Lengua de Signos en los tres territorios de la CAV. En Gipuzkoa no ha habido Intérpretes de Lenguaje de Signos durante 68 días; en Álava 240 días, y en Bizkaia 156 días. También ha sido evidente la falta de sustituciones de Terapeutas Ocupacionales y Fisioterapeutas. En Araba, por ejemplo, desde octubre hasta hoy hay un puesto de Terapeuta Ocupacional sin cubrir.

En el Consorcio Haurreskolak, cuando se solicitan sustituciones la respuesta es que se ha analizado la situación del centro y, por tanto, no se cubrirá la sustitución, o que no entrarán en vigor por el momento las contrataciones previstas para cubrir el incremento de matrículas. Para poder cumplir el horario, en algún caso, se ha propuesto hacer horas extras o a las familias que no lleven a los niños o niñas a la haurreskola porque no había educadoras suficientes para garantizar el servicio.

En las Delegaciones Territoriales de Educación y en el Consorcio Haurreskolak es notoria la falta de personal y recursos materiales dedicados a la gestión de las sustituciones. En la delegación territorial de Bizkaia no hay personal para llevar a cabo este trabajo y en las otras dos tienen una carga de trabajo inasumible y están muy cerca del caos.

El Departamento de Educación, por un lado, no ha previsto la situación y, por otro, aún no ha puesto en marcha en el resto de colectivos el programa informático que utilizan para la gestión de las sustituciones.

El Gobierno de la CAV debe tener en cuenta la situación actual y destinar más dinero a Educación. En un sistema educativo vasco de calidad, para garantizar las clases presenciales, se deben poner las medidas necesarias en todos los colectivos de trabajadores y trabajadoras. ¡Para que la inclusión, el cuidado, la educación, la conciliación… no se queden en bonitas palabras sobre el papel!

Y advertimos a la administración de que si la situación no se soluciona, no nos quedará más remedio que recurrir a las movilizaciones.