Llevamos más de un año intentando resolver una situación de desigualdad salarial dentro de una empresa pública. Desde el inicio de la subrogación, este colectivo no tiene aplicada la tabla salarial vigente en INTIA desde 2016. Esto supone que, realizando su trabajo con normalidad y en las mismas condiciones organizativas que el resto de la plantilla, se encuentran en una posición retributiva inferior.
Estamos hablando de igualdad salarial dentro de la misma empresa pública. Ni más, ni menos.
En los últimos meses se han trasladado argumentos cambiantes por parte de la dirección. Inicialmente, la aplicación de la tabla salarial no se planteó como una imposibilidad dado que se propuso individualmente a cada persona trabajadora antes de la subrogación. Sin embargo, con el paso del tiempo, el mensaje ha ido variando: primero parecía viable, después parcial, y ahora se presenta como inviable en los términos que reclamamos. Estas contradicciones constantes y cambios de versión no ayudan a generar confianza ni a facilitar una solución.
También queremos dejar claro que no es cierto que este colectivo esté solicitando mejoras extraordinarias ni condiciones superiores a las del resto de la plantilla. No se está pidiendo ningún privilegio. Lo único que se reclama es la aplicación de la misma tabla salarial que se aplica al resto de personas trabajadoras de INTIA, basada en la categoría profesional y la antigüedad, sin diferenciaciones añadidas ni criterios distintos.
Cualquier planteamiento que consolide un régimen salarial diferenciado dentro de la misma empresa pública genera, objetivamente, trabajadores y trabajadoras de primera y de segunda. Y eso es lo que no podemos aceptar.
Nuestra reivindicación es sencilla y concreta:
• Aplicación íntegra de la tabla salarial vigente en INTIA.
• Sin recortes.
• Sin fórmulas que perpetúen diferencias estructurales.
• Sin soluciones parciales que consoliden la desigualdad.
Hemos trasladado propuestas viables, graduales y responsables. Hemos mostrado disposición constante al diálogo. Lo que no podemos aceptar es negociar partiendo de la base de que la igualdad no es posible. Porque la igualdad salarial en una empresa pública no puede ser una aspiración futura: debe ser un principio garantizado.
Ante la falta de avances reales y tras un año de concentraciones, propuestas y reuniones sin una solución satisfactoria, el colectivo iniciará la primera jornada de huelga el próximo 24 de febrero. Es una decisión meditada. No es precipitada. Es la consecuencia de un conflicto que se ha prolongado en el tiempo pese a nuestra voluntad de acuerdo.
Seguimos dispuestas y dispuestos a negociar. Nuestra mano sigue tendida. Pero también queremos ser claros: la negociación no puede servir para consolidar una injusticia salarial.
Continuaremos con las movilizaciones ya iniciadas y estamos valorando nuevas acciones que anunciaremos en su momento si no se producen avances reales.
Este conflicto tiene solución. Y depende exclusivamente de que se garantice la igualdad retributiva dentro de INTIA.

