El sindicato recuerda al partido jeltzale que votar en contra de los alquileres indefinidos es alinearse en contra de los derechos y la estabilidad de miles de personas inquilinas, y le pide que deje de hacer políticas a favor del rentismo.
La semana pasada, el lehendakari de la CAV Imanol Pradales se mostró en contra de la huelga general de 11 de noviembre y mandó deberes a los sindicatos convocantes, como decirles qué hacer con los ahorros de los y las trabajadoras. El líder del gobierno encargado de dirigir las políticas de vivienda de la CAV negó su responsabilidad y defendió la política de vivienda llevada a cabo por el Gobierno Vasco durante los últimos años, la cual está lejos de garantizar el acceso a la vivienda como derecho y que ha estado dirigida a defender los intereses de la patronal inmobiliaria.
LAB recuerda al lehendakari que el sindicato tiene sus deberes bien al día y que ha comenzado a organizar a la clase trabajadora en el ámbito de la vivienda, al igual que lo venía haciendo en el ámbito laboral. Precisamente es esl gobierno dirigido por Pradales el que no se ha hecho cargo de su responsabilidad respecto a las dos principales reivindicaciones de esta huelga: dignificar los salarios y garantizar el derecho a la vivienda. Por lo tanto, si se trata de pedir cuentas LAB también tiene deberes para el lehendakari y su gobierno: que deje de lado el lavado de cara de una patronal que se niega a negociar el salario mínimo y que perpetúa la precariedad de la clase trabajadora y que deje de servir a los intereses de la patronal inmobiliaria especuladora y de vulnerar el derecho a la vivienda de los trabajadores y las trabajadoras.
En lo que respecta a su partido, el PNV, debe dejar de hacer políticas a favor de los especuladores y los rentistas. Ya tienen por donde empezar. Hoy en día las condiciones de miles de personas inquilinas se deciden en Madrid, y hay que terminar de una vez con la precariedad que están viviendo. Lo que se está debatiendo es terminar con el fraude de los alquileres por habitaciones y alquileres temporales, terminar con los desahucios, bajar los precios y establecer alquileres indefinidos; es decri, que miles de inquilinos e inquilinas no tengan que vivir periódicamente con el miedo de tener que dejar su vivienda. Pronto se votarán varias medidas en la Diputación Permanente del Congreso español y, aunque tal y como se han presentado supongan solamente un parche de eficacia limitada, el PNV tiene que decidir si favoreces los especuladores o ponerse del lado de los y las inquilinas y los y las trabajadoras vascas. Por elo, LAB se ha unido a la recogida de firmas online promovida por varias personas inquilinas para pedir al PNV que cambie su voto.
Además de ello, LAB defiende que las condiciones laborales y de vida de la clase trabajadora vasca se tienen que decidir aquí. Tanto el Gobierno de la CAV como el de Nafarroa ostentan amplias competencias en materia de vivienda. Las medidas para alimentar al rentismo han sido las que han dirigido la política de vivienda, y los acuerdos fiscales recientemente presentados se enmarcan en la misma dirección.
Los cambios estructurales son imprescindibles para garantizar el derecho a la vivienda. Hay que evitar la especulación y que se pueda hacer negocio con la vivienda, hay que intervenir para detener todos los desahucios y hay que expropiar a los especuladores para garantizar el acceso a la vivienda para amplios sectores de la clase trabajadora. LAB sabe bien que esas transformaciones vendrán de la mano de la lucha y la organización, por lo que llama a todos los trabajadores y trabajadoras a adherirse a la huelga general del 11 de noviembre para hacer frente al proceso de empobrecimiento y al rentismo y lograr vivienda y salarios dignos para todos y todas.

