En abril el paro ha bajado, este mes hay 2503 parados menos inscritos en las oficinas de empleo en Hego Euskal Herria. El mayor descenso se ha registrado en la Comunidad Foral de Navarra, con un descenso del 2,83%. En Hego Euskal Herria el descenso ha sido del 1,65%.

El paro ha descendido en todos los tramos de edad. Sin embargo, el paro juvenil es el que más desciende, un 3,97%. A pesar de que el dato es positivo en sí mismo, lo que más nos preocupa en este ámbito es la calidad del empleo, ya que el empleo juvenil es el más precario e inestable. El cual se crea y se destruye según la coyuntura, como en las vacaciones de Primavera.

En cuanto a los sectores, la construcción ha sido el único sector en el que el paro ha aumentado. Entre los que han bajado, el sector primario ha sido el que más empleo ha creado.

La temporalidad ha descendido considerablemente. Aún así, más del 70% de los nuevos contratos son eventuales, por encima de los datos del Estado español.

Sin embargo, la inestabilidad está adquiriendo nuevas formas. Aunque nos han vendido la última reforma laboral como la reforma de la estabilidad, denunciamos que la precariedad y la inestabilidad trascienden el ámbito de la temporalidad. Más aún después de la reforma, en la que la inestabilidad ha abierto la posibilidad de adoptar nuevas formas, como la ampliación de los contratos fijos discontinuos. Aunque en las estadísticas aparezcan como fijos, se trata de una fórmula novedosa para sustituir a los contratos de obra o eventuales. El o la trabajadora que sólo trabaje tres meses al año, aparecerá como fijo, sin tener la certeza de cuándo y en qué condiciones volverá al trabajo.

En marzo, ha vencido el plazo para que las empresas apliquen la reforma laboral y por eso ahora es evidente que los contratos fijos discontinuos se han incremento en una proporción muy superior a los contratos fijos. Si en Enero de 2022 sólo un 4,6% de los contratos indefinidos eran discontinuos, en Marzo (no disponemos aún de datos de Abril) la proporción se elevó al 9,9%. Los datos de Hego Euskal Herria los tendremos a mediados de mes, pero los del Estado español indican que el 34% del total de los contratos indefinidos son discontinuos.

En cualquier caso, el empleo precario es una realidad compleja y multidimensional: inestabilidad, subempleo asociado a jornadas parciales involuntarias de corta duración, bajos salarios, reducciones en la protección social y en los derechos relacionados con el empleo, etc.

No es posible transformar esta realidad mediante una reforma laboral insuficiente y parcial. Podrán mejorar las estadísticas, pero no la realidad de la clase trabajadora. La propuesta de LAB es la siguiente: un código laboral y una ley de seguridad social propia que se base en la redistribución de bienes, cuidados y empleo. Para que nuestras vidas sean de calidad.