Una mujer de 19 años se ha suicidado en Angelu días después de denunciar una violación. Esta atroz noticia deja claro, una vez más, que la violencia machista mata.
El sindicato LAB se adhiere a las movilizaciones convocadas por Euskal Herriko Emakumeen Mundu Martxa, y llama a la gente trabajadoras vasca a participar en ellas.
El manifiesto completo de Euskal Herriko Emakumeen Mundu Martxa puede leerse a continuación:
«¡VIDAS LIBRES DE VIOLENCIA MACHISTA, AHORA!
Desde la Marcha Mundial de las Mujeres* de Euskal Herria, queremos denunciar con rabia y dolor la muerte de una joven de 19 años en Angelu (Lapurdi). La joven denunció una violación pocos días antes de quitarse la vida. Este hecho nos obliga a reflexionar sobre las consecuencias que la violencia machista tiene en nuestras vidas y nuestro bienestar, así como sobre la necesidad de analizar sus distintas manifestaciones y consecuencias.
Queremos trasladar toda nuestra solidaridad y apoyo a la familia, amistades y personas cercanas a la joven. No queremos entender su muerte al margen del contexto de la violencia machista. Reivindicamos la necesidad de analizar lo sucedido y de situar en el centro el impacto que la violencia machista tiene en nuestras vidas.
Ante estos hechos, queremos manifestar lo siguiente:
La violencia machista tiene distintas caras y consecuencias. El sistema cisheteropatriarcal condiciona nuestras vidas, imponiendo el control sobre nuestros cuerpos y nuestras decisiones. La violencia machista afecta a nuestras vidas y a nuestro bienestar, y es imprescindible analizar sus manifestaciones y consecuencias desde una perspectiva feminista. Debemos situar en el centro las experiencias, el sufrimiento y las condiciones de vida de las mujeres, para comprender la realidad de esta violencia y hacerle frente. Asimismo, denunciamos firmemente la postura que algunos medios de comunicación están adoptando ante estos hechos, utilizando la violencia contra las mujeres para difundir el racismo y los discursos xenófobos. El dolor y el sufrimiento de las mujeres no pueden utilizarse para alimentar el odio. Exigimos a los medios de comunicación que actúen con responsabilidad, sitúen en el centro la gravedad de la violencia machista y dejen de normalizar el racismo.
La responsabilidad de las instituciones: atención, protección y reparación. Las instituciones públicas tienen la responsabilidad de garantizar la prevención, la atención integral y el apoyo adecuado frente a la violencia machista. Esto exige situar en el centro las necesidades de las mujeres que denuncian violencia sexual, garantizar el acceso a apoyo psicológico y social y ofrecer protección durante todo el proceso. Exigimos que se esclarezca qué atención y protección recibió la joven tras denunciar la violencia sexual y que se garanticen los recursos necesarios para responder a las necesidades de las mujeres. No basta con condenar la violencia: hacen falta recursos, atención y un compromiso político real.
Interpelación a los hombres: ¡asumid vuestra responsabilidad! La violencia machista no es un problema de las mujeres, es un problema estructural al que toda la sociedad debe hacer frente. Vuestro silencio es complicidad. Os interpelamos directamente: romped los pactos patriarcales, dejad de controlar nuestras vidas y comenzad a desmontar vuestros privilegios y los mecanismos de la violencia. La responsabilidad es vuestra.
Protocolo activado: nuestra fuerza es la respuesta colectiva. Desde la Marcha Mundial de las Mujeres* de Euskal Herria, hemos activado nuestro protocolo contra los asesinatos machistas para organizar una respuesta colectiva ante estos hechos. La muerte de esta joven nos lleva a reflexionar sobre la realidad de la violencia machista y sus consecuencias en nuestras vidas, así como a articular una respuesta feminista. Mediante la activación del protocolo, queremos situar lo sucedido desde una perspectiva feminista. Nuestra fuerza está en la organización, la solidaridad y las calles.
La autodefensa feminista es nuestra apuesta. No somos víctimas, somos sujetos políticos. La autodefensa feminista no consiste únicamente en defenderse individualmente, sino también en construir alianzas entre nosotras. Queremos construir una sociedad que sitúe en el centro las vidas y el bienestar de las mujeres*, y que sea capaz de reconocer todas las manifestaciones de la violencia machista y responder ante ellas. Por eso, seguiremos organizándonos y luchando juntas para defender nuestra libertad y nuestro derecho a una vida digna.
¡NINGUNA AGRESIÓN SIN RESPUESTA!
¡SEGUIREMOS EN MARCHA HASTA QUE TODAS SEAMOS LIBRES!
GORA BORROKA FEMINISTA!»

