Tras la última reunión celebrada en julio, hoy los comités de empresa de las plantas de Amurrio y Trápaga hemos vuelto a reunirnos con la Administración Concursal de Tubos Reunidos para hacer seguimiento de la situación de la empresa y del proceso de búsqueda de nuevos inversores.
La Administración Concursal nos ha trasladado que, dentro de la situación en la que se encuentra la empresa y con cautela, la evolución de la actividad está siendo positiva y ha confirmado que hay más empresas industriales interesadas en el proceso de compra que las que había en la anterior reunión de julio.
Para LAB, es una buena noticia que siga habiendo interés por Tubos Reunidos y que haya empresas industriales que estén valorando entrar en el proceso. Pero, al mismo tiempo, no queremos que todo se reduzca a hablar de cuántos interesados hay. Lo importante será saber qué proyecto plantea cada una y qué compromiso está dispuesta a asumir con la plantilla y con el futuro industrial de la empresa.
Tubos Reunidos no necesita simplemente un comprador. Necesita un proyecto industrial sólido, que garantice el empleo, mantenga la actividad industrial y asegure el futuro de las dos plantas y de las comarcas en las que están implantadas.
La plantilla ya ha hecho un enorme esfuerzo para llegar hasta aquí. Primero, defendiendo los puestos de trabajo y luchando contra un ERE que pretendía ir acompañado del cierre de la acería y de la externalización de la logística. Y ahora, en pleno proceso concursal, los trabajadores y trabajadoras siguen sosteniendo la actividad y dando a Tubos Reunidos una oportunidad para tener futuro.
Desde LAB queremos dejar claro que ante cualquier proyecto que pueda plantearse, el mantenimiento del empleo tiene que ser una prioridad. La actividad industrial tiene que mantenerse y reforzarse. Tubos Reunidos tiene que seguir teniendo un papel estratégico. No puede convertirse en una suma de activos ni volver a plantearse un proyecto basado en recortes, cierres, externalizaciones o en perder capacidad industrial.
No vamos a aceptar que la salida del concurso vuelva a plantearse sobre la base de recortes de empleo, cierres, externalizaciones o pérdida de capacidad productiva. El futuro de Tubos Reunidos tiene que construirse sobre más industria y más empleo, no sobre el deterioro de las condiciones de quienes han permitido que la empresa siga funcionando.
LAB considera también que las instituciones tienen que jugar un papel activo en este proceso. Si finalmente se plantea algún tipo de apoyo o participación de las instituciones públicas, no puede volver a haber cheques en blanco. Cualquier recurso público tiene que estar ligado a compromisos concretos y que se puedan comprobar: mantenimiento del empleo, actividad industrial y futuro para Aiaraldea y Ezkerraldea.
La Administración Concursal nos ha trasladado que el proceso sigue avanzando y que existe interés industrial. Desde LAB vamos a seguir haciendo un seguimiento cercano y trasladando nuestras exigencias allí donde corresponda.

