El fin de semana el jefe de guardia del servicio fue expulsado de su despacho del parque de bomberos de Garbera.
Desde LAB denunciamos los hechos ocurridos en el parque de bomberos de Garbera. Es inadmisible que las contradicciones en torno al servicio de bomberos y bomberas entre Irune Berasaluze, diputada del EAJ/PNV en la Diputación Foral de Gipuzkoa, y Martin Ibabe, concejal del EAJ/PNV en el ayuntamiento de Donostia, actúen en detrimento de la ciudadanía.
El pasado viernes 4 de septiembre, el jefe de guardia del servicio de bomberos de la Diputación Foral de Gipuzkoa, estando en su horario de trabajo, fue expulsado de su despacho en el parque de bomberos de Garbera de Donostia. Le obligaron a dejar el despacho. LAB califica de muy grave lo ocurrido y lo denuncia alto y claro ante toda la plantilla.
El parque de bomberos y bomberas de Garbera es la sede del servicio de bomberos y bomberas de Donostia. En el momento de la creación del edificio, la Diputación Foral de Gipuzkoa colaboró económicamente, y en el marco del proyecto Gipuzkoa 20-30 que entonces estaba sobre la mesa y que tenía como objetivo la unificación de los dos servicios de bomberos, el servicio de bomberos/as de la Diputación ubicó allí su centro de comunicaciones y el despacho del jefe de guardia. No fue casualidad. La coexistencia física de ambos servicios tenía como objetivo garantizar la coordinación, el intercambio de información y una respuesta más eficaz ante emergencias.
Por ello, consideramos incomprensible que ahora se tome esta decisión que va en la dirección contraria. Más aún, teniendo en cuenta que el Jefe de Guardia es la persona responsable de las decisiones y coordinaciones en situaciones de emergencia, especialmente de noche.
La expulsión de una persona trabajadora de su lugar de trabajo, y la salida del máximo responsable del servicio de emergencias de Gipuzkoa del centro de la coordinación, no es un problema personal. Es un problema para todos y todas y, sobre todo, para la seguridad ciudadana.
LAB considera que las discrepancias institucionales o la incapacidad de gestión política no pueden afectar al funcionamiento de los servicios de emergencia. Con la seguridad ciudadana no se puede jugar.
Por todo ello, LAB:
– Pide que se depuren responsabilidades por lo ocurrido.
– Exige que las razones detrás de esta decisión sean expuestas a todo el personal.
– Pide que se tomen medidas para garantizar la coordinación entre los servicios de bomberos y bomberas de Gipuzkoa.
– Exige que las y los responsables políticos y técnicos que no han demostrado capacidad para reconducir la situación asuman sus responsabilidades.
LAB no tolerará que la organización y funcionamiento de los servicios de emergencia estén sometidos a conflictos institucionales. Entre todos y todas debemos defender el servicio público, coordinado y eficaz de bomberos y bomberas de Gipuzkoa y exigimos que EAJ/PNV asuma también sus responsabilidades.

