Una participación insuficiente y unas medidas lejos de lo necesario.
En mayo de 2026 Michelin inició la negociación del plan de movilidad sostenible (PMST) al centro de trabajo de Vitoria-Gasteiz. El 21 de julio la empresa dió por terminado el proceso, aprobando el PMST con los votos de CCOO, UGT CCM y CSIf, la abstención de CGT y los votos en contra de LAB, ELA y ESK.
Desde el principio, LAB criticamos cómo se desarrolló este proceso y la falta de voluntad de la empresa de aceptar las propuestas realizadas. El resultado es insuficiente y decepcionante.
Las encuesta de movilidad entre la plantilla se debería haber realizado en tiempo de trabajo y únicamente dar por completada cuando se alcance un porcentaje superior al 60% de la plantilla. Por el contrario, todo el diagnóstico se hizo con menos de un 30% de respuestas.
Además, en todo momento se ha dejado fuera de este PMST a las cientos de personas que que trabajan en las subcontratas de Michelín en Gasteiz. Así que desde el primer momento ya nació como un plan únicamente parcial.
Las medidas propuestas por la empresa se quedan lejos de lo que la plantilla ha expresado. Mientras el 37% de las respuestas considera que recibir incentivos por ir en bicicleta al trabajo tendría un efecto positivo, la medida propuesta es realizar «retos que fomenten una vida saludable y activa». Mientras el 41% de las respuestas apoyan un servicio de autobús de empresa con rutas adaptadas, la empresa únicamente habla de “analizar la implementación” de rutas en el turno de tarde.
Junto a ello, la empresa propone profundizar en el uso de la aplicación Ciclogreen de coche compartido, relegando toda la responsabilidad a la plantilla. A pesar de solicitar información al respecto, la empresa no nos ha facilitado los términos del contrato económico mantenido con esa plataforma.
Más del 68% de las respuestas afirman que no utilizan el transporte público para llegar al trabajo porque no existen suficientes líneas o servicio en su horario. La empresa dice que solicitará al ayuntamiento ampliar horarios, pero una declaración de intenciones es claramente insuficiente.
Desde LAB hemos llevado propuestas alternativas a las reuniones y hemos mantenido un fuerte seguimiento del proceso. Creemos que el resultado es un fracaso y por eso hemos votado en contra. Una oportunidad perdida en un tema que afecta mucho a nuestros bolsillos, tiempo y salud.

