LAB no dará por buenos los salarios que estén por debajo de dicha cantidad, y organizaremos movilizaciones y huelgas para conseguir el objetivo.
Hoy en día, en los convenios en los que LAB ostenta la mayoría casi no hay salarios por debajo de 1.500 euros. De ahora en adelante también trasladaremos esa lucha a los espacios en los que no tenemos mayoría.
Tras la huelga general, la lucha por el salario mínimo ha entrado en una nueva fase de lucha, dentro de la cual LAB anuncia una iniciativa en el ámbito de la negociación colectiva: el sindicato apostará por reforzar la lucha por un salario mínimo propio de 1.500 euros en ese marco, trasladando la reivindicación a los centros de trabajo y a las mesas de negociación.
Así lo han anunciado en una rueda de prensa que ha tenido lugar en Bilbo la coordinadora general Garbiñe Aranburu y la responsable de negociación colectiva y acción sindical Oihana Lopetegi. Según han explicado, LAB defendera “un objetivo claro” en todas las negociaciones: “hacer desaparecer del entorno laboral los salarios por debajo de 1.500 euros. Los salarios que perpetuan la precariedad y la pobreza no se pueden permitir ni en sectores, ni en empresas, ni tampoco en subcontratas. LAB no lo permitirá”.
Por tanto, LAB pondrá al servicio de este objetivo su representación, capacidad organizativa y toda su fuerza sindical. En palabras de Oihana Lopetegi, «a día de hoy, LAB está a punto de cumplir ese objetivo en los convenios en los que tiene la mayoría, donde apenas hay salarios inferiores a los 1.500 euros; este año se ha conseguido superar esa barrera, entre otros, en el sector vinícola y de intervención social de Araba, en el comercio al por mayor de mariscos y en artes gráficas de Gipuzkoa, o en el comercio de ópticas de Nafarroa».
En adelante el sindicato retomará también en los convenios en los que no tiene mayoría las dinámicas de lucha y movilización para superar esta situación. En esta situación se encuentran, por ejemplo, la limpieza en Bizkaia, el metal en Araba, los Centros Especiales de Empleo y la agricultura y ganadería en Nafarroa. El sindicato dará prioridad a las luchas en sectores y empresas con salarios inferiores a 1.500 euros. «Plantearemos a los trabajadores y trabajadoras y a los sindicatos de estos sectores propuestas de huelga y movilización para promover una lucha sindical eficaz y aunar fuerzas en una misma dirección», han señalado las portavoces de LAB.


«Es sabido que a través de la negociación colectiva no se puede llegar a todos los trabajadores y trabajadoras, pero es fundamental tratar esta lucha como una prioridad en los sectores y empresas donde está LAB», ha añadido Aranburu, quien ha precisado que el establecimiento de unos salarios mínimos de 1.500 euros en los convenios sectoriales y de empresa «reforzará el camino hacia un acuerdo intersectorial más amplio en el futuro».
El recorrido realizado hasta ahora, especialmente la exitosa huelga general, ha dejado claro que la reivindicación un salario mínimo propio en Euskal Herria cuenta cada vez con un apoyo más amplio de la sociedad.
El establecimiento de un salario mínimo adaptado a la realidad de aquí reportaría variosbeneficios: limitaría la devaluación salarial; ayudaría a reducir las brechas machistas y racistas; permitiría un reparto más justo de la riqueza; y, en general, favorecería el desarrollo económico de Euskal Herria ya que el modelo basado en salarios bajos fracasará en el contexto competitivo internacional.
Dos vías complementarias abiertas
LAB ha trabajado dos vías complementarias para conseguir un salario mínimo propio junto a otros sindicatos: la vía política y la negociación colectiva. A pesar de los obstáculos, ambas vías siguen abiertas y, según han defendido las responsables de LAB, «es el momento de reforzar la lucha».
En cuanto a la vía política, PNV, PSE y PSN han querido bloquear la posibilidad de alcanzar las competencias necesarias para establecer un salario mínimo propio en Euskal Herria. Sin embargo, el debate no está cerrado. En Madrid EH Bildu, ERC y BNG se han comprometido a promover una modificación legislativa en la línea reclamada por los sindicatos de las naciones sin estado.
En el ámbito de la negociación colectiva, CONFEBASK y CEN han renunciado a su responsabilidad y no han mostrado voluntad de negociar un acuerdo intersectorial sobre el salario mínimo. Las patronales mantienen su postura favorable a la precariedad, pero eso no frenará el debate y el conflicto.
De hecho, los trabajadores y las trabajadoras han manifestado claramente que no están dispuestos y dispuestas a considerar normales los salarios inferiores a 1.500 euros. Se trata de una reivindicación que se ha convertido en una demanda de una amplia mayoría social y sindical. En la comparecencia, han explicado que «de una manera u otra todos los sindicatos nos hemos sumado al clamor del salario mínimo de 1.500 euros y nos corresponde a todos y todas hacer realidad ese compromiso en los convenios que negociamos».
Tras la convocatoria de la Huelga General se ha logrado garantziar un salario mínimo de 1.500 euros en varios convenios, como es el caso de las artes gráficas de Bizkaia o las residencias de mayores de Nafarroa.
Sin embargo, la patronal está bloqueando otros tantos convenios, muchos de ellos en sectores feminizados a los que, aún siendo esenciales para sostener la vida, la patronal machista no otorga reconocimiento.
Por todo ello, LAB reivindica que la lucha por sun salario mínimo de 1.500 euros debe continuar. “Debemos seguir haciendo todo lo que está en nuestras manos para interpelar a gobiernos y patronal. Es el momento de llevar a la negociación colectiva la fuerza conseguida por medio de las movilizaciones y de hacer realidad el salario digno para todos los trabajadores y trabajadoras”, han concluido Aranburu y Lopetegi.

