El sistema educativo navarro se encuentra a día de hoy en horas bajas. Y eso se debe, entre otras razones, a que las y los trabajadores de la educación estamos al borde del colapso: la carga de trabajo es cada vez mayor y más compleja; los recursos, más escasos; las condiciones laborales cada vez menos acordes a las exigencias; las ratios, insostenibles con la realidad de las aulas; y los problemas de convivencia, cada vez mayores. Por ello, es imposible dar una respuesta adecuada a las necesidades educativas actuales y, menos aún, garantizar una inclusión real.
Ante ello, tenemos un consejero que lleva siete años en el puesto con la misma actitud: hace oídos sordos, niega lo evidente, imposibilita cualquier tipo de negociación, y se limita a sacar pecho sin razón y a regir el sistema educativo navarro con autoritarismo. Tanto es así que los diferentes sectores que sostenemos la educación nos encontramos hoy en pie de guerra.
Las y los docentes estamos agotados y saturados. La atención a la diversidad cada vez exige más; la necesidad de formarse es constante; los retos de salud mental van en aumento; la burocracia asfixia… y la complejidad es mayor que nunca. Educación hace un uso abusivo de la temporalidad y no tiene ningún interés por cumplir con lo que dicta Europa y reducirla por debajo del 8%. No olvidemos, además, la gran inestabilidad laboral y la pérdida de poder adquisitivo que sufre este personal: más del 20% en los últimos 15 años.
Las especialistas de apoyo educativo siguen sufriendo unas condiciones de absoluta precariedad, con la inmensa mayoría del personal con jornadas parciales y una temporalidad del 80%. Para ofrecer una atención de calidad al alumnado con Necesidades Educativas Especiales, son necesarias unas condiciones dignas y acordes a la realidad.
Denunciamos también la inacción y la falta de compromiso con el ciclo 0–3 en Nafarroa y defendemos la publificación de las escuelas municipales con calidad, equidad y condiciones laborales dignas. Exigimos un canal de diálogo y una mesa de negociación inmediata, y reclamamos la modificación del Decreto Foral, con una reducción imprescindible de las ratios.
En Formación Profesional llevamos ya dos cursos movilizándonos junto con el alumnado y sus familias. Incluso han llevado a cabo tres días de huelga por la mala gestión y la nula previsión en la implantación de la DUAL. Además, el 86% del profesorado de FP aprobó una lista de 12 puntos reivindicativos que también respaldó el Parlamento de Navarra. Pero Gimeno sigue inmóvil.
El personal de Administración y Servicios estamos en una situación límite desde hace tiempo. Por un lado, el dimensionamiento de la plantilla no es el adecuado; hay muchísimas personas con jornadas parciales o itinerantes y, además, las funciones no están debidamente definidas. Por otro, son constantes las sustituciones que quedan sin cubrir, y eso genera una sobrecarga y un estrés añadido a la plantilla.
Los trabajadores y trabajadoras de las ikastolas también llevamos siete años sufriendo la política de recortes que Gimeno está aplicando contra el euskera y el modelo educativo de las ikastolas. Pone en cuestión las condiciones y puestos de trabajo cada vez que tiene la menor oportunidad, condicionando gravemente el futuro de la oferta educativa vasca.
En los centros concertados también vivimos una situación muy precaria. A pesar de solicitarlo por activa y por pasiva, el consejero lleva años sin convocar la mesa que reúna al Departamento, las patronales y la representación de las plantillas.
Queda claro, pues, que los problemas y necesidades de las y los trabajadores siguen sin respuesta, y la calidad educativa continúa en declive. Aun así, la implicación y la perseverancia de las y los profesionales de la educación siguen sosteniendo el sistema.
Tenemos claro que esta situación se debe a una total falta de voluntad y capacidad del consejero, que actúa de forma autoritaria y toma incluso las decisiones de forma unilateral, sin planificación ni negociación.
Así ha actuado también, con el permiso de Función Pública, en lo que respecta al proyecto de nuevo Estatuto: ha hecho y deshecho a su antojo e introducido en el texto aspectos exclusivos para el personal de Educación, condenando a quienes dependen de su Departamento a seguir siendo, durante muchos años más, quienes peores condiciones laborales tienen de todo el Gobierno de Navarra.
De igual manera ha procedido al eliminar más aulas de tres años, dejando a varias personas sin trabajo y a varias familias sin su primera opción educativa. Y así ha actuado también al echar por tierra el buen hacer y la referencialidad de un centro como el CREENA.
A ese respecto, os recordamos que el próximo 28 de mayo tenemos convocado un paro de 4 horas para exigir al Gobierno y al Parlamento de Navarra que rechacen el proyecto de nuevo Estatuto del personal público, pues supondrá un gran retroceso en derechos laborales. La cita principal será la manifestación que partirá a las 12:30 desde el Departamento de Educación y finalizará ante el Palacio de Navarra.
Mejorar la calidad educativa pasa por escuchar a la plantilla
Ante esta situación, desde LAB reclamamos al Departamento de Educación que se siente con las y los trabajadores, que les escuche y atienda las necesidades que plantean. Nadie mejor que las y los profesionales para detectar las deficiencias del sistema educativo actual y proponer mejoras. Entre ellas, desde LAB destacamos las siguientes:
- La bajada de la natalidad no debe ser causa de cierre de aulas y despidos; debe tomarse como una oportunidad para reducir ratios y mejorar la calidad educativa.
- Urge recuperar el poder adquisitivo perdido en los últimos 15 años, especialmente si queremos dignificar tanto el empleo público como a las y los profesionales de la educación.
- Se debe aumentar la inversión en Educación. Es imposible hacer frente a situaciones cada vez más complejas y variadas con los mismos recursos que hace décadas. Necesitamos más recursos. La UNESCO recomienda destinar un 6% del PIB, pero en los presupuestos de Navarra para 2026 solo se contempla un 3,6%. Sin un presupuesto digno, no hay educación de calidad.
- Normalización y desarrollo del euskera en toda Nafarroa, sin exclusiones ni zonificaciones.
Sin embargo, ni el avance más pequeño es posible a día de hoy. Y la causa se llama Carlos Gimeno. En estos siete años ha convertido al Departamento de Educación en su particular reino de taifas, donde se hace lo que él quiere, cuando él quiere y como él quiere. No muestra la menor intención ni predisposición a escuchar ni a sentarse a hablar.
Por ello, desde LAB insistimos en exigir al consejero Gimeno que se vaya. No cumple, ni de lejos, el perfil del profesional que debe velar por una parte tan importante como delicada para cualquier sociedad como es la educación.
Hoy, todas las personas aquí reunidas te lo vamos a repetir una vez más:
¡Gimeno, kanpora!
Y si él no lo hace, cambiamos de interlocutor y nos dirigimos al Gobierno de Navarra y a las fuerzas que lo sustentan:
¡Cesad ya al consejero de Educación! No tiene las aptitudes necesarias para liderar la educación navarra. Lo acontecido el pasado jueves en el Parlamento es fiel reflejo de la gestión del Consejero durante estos 7 años. LAB ya exigió en 2022 su dimisión y hoy lo volvemos a repetir.
¡Cesadlo ya!
Gimeno kanpora!

