Debido a su implicación en el proyecto del Tren Ligero de Jerusalén, varias organizaciones de la sociedad civil han presentado una demanda contra CAF. Frente a ello, LAB recuerda que el proyecto no respeta el derecho internacional y se reafirma en la posición que ha defendido desde el principio, favorable a la retirada del proyecto.
El sindicato LAB se ha opuesto desde el primer momento a la realización de este proyecto por parte de CAF y ha venido manifestando reiteradamente su posición. Nada más conocerse que la empresa estaba participando en la licitación del proyecto, LAB tomó la iniciativa y el comité de empresa solicitó su retirada de la licitación en enero de 2019. Más tarde, en agosto de 2019, sabiendo que CAF había ganado la licitación, reclamó a la empresa que renunciara a esos trabajos, y finalmente, el 8 de julio de 2025, cuando Sidenor decidió romper las relaciones con Israel, pidió a la dirección de CAF, una vez más, que, renunciara al proyecto. La empresa, sin embargo, ha hecho oídos sordos una y otra vez a las exigencias de trabajadores, trabajadoras y sindicatos.
En los últimos años, las y los trabajadores de CAF han llevado a cabo numerosas iniciativas a favor de Palestina, como la paralización de la empresa durante el paro general, la recogida de fondos a favor del pueblo palestino, movilizaciones en protesta por el genocidio y la denuncia de la responsabilidad de la empresa en el proyecto y, por tanto, en la ocupación de tierras palestinas.
La denuncia contra CAF, que se ha hecho pública hoy, está relacionada con el informe presentado en 2025 por la Relatora Especial de Naciones Unidas sobre el Territorio Palestino Ocupado. En él se señalaba que varias empresas, entre ellas CAF, hacían negocio con la ocupación palestina.
Así las cosas, LAB reitera hoy lo que siempre ha defendido y reclama a la dirección de CAF que se retire de ese proyecto porque esa infraestructura se utilizará para conectar asentamientos israelíes que están construidos ilegalmente en suelo palestino. En la medida en que la propia ONU considera ilegal la ocupación de tierras en Jerusalén Este, el propio proyecto es ilegal en términos de derecho internacional.
LAB quiere mostrar su solidaridad con el pueblo palestino y denuncia la complicidad de las empresas de Euskal Herria en la ocupación de tierras, la colonización y el genocidio, porque no es lícito hacer negocio a costa de un genocidio.
Por último, LAB quiere expresar su preocupación por las consecuencias que la falta de escrúpulos de la patronal pueda tener en otros proyectos de futuro y el perjuicio que ello pueda causar a las y los trabajadores. La decisión de cooperar con Israel, que CAF figure en la lista negra de la ONU —entre las empresas que colaboran con el colonialismo— y, por último, esta denuncia contra la dirección de la empresa no son el escaparate más adecuado para una empresa como CAF de cara a posibles nuevos proyectos.

