Hace ya varios meses que las trabajadoras del Hospital San Juan de Dios nos estamos movilizando y luchando por un convenio digno. Las razones son diversas. La plataforma presentada a la dirección de la empresa hace más de un año está cogiendo polvo debido a su actitud indiferente. Mientras tanto, la situación de las trabajadoras sigue igual: condiciones laborales congeladas, pérdida de poder adquisitivo y una precarización creciente.
A pesar de que el Departamento de Salud y la Diputación Foral de Gipuzkoa nos financian en gran parte, y de que estamos ofreciendo un servicio que debería ser público, las trabajadoras estamos sufriendo día a día los efectos precarizadores de la privatización. Por ello, tenemos claro que nuestro objetivo es la equiparación con las condiciones laborales del personal público, y somos conscientes de que será un camino difícil. Aun así, seguiremos adelante sin rendirnos.
A pesar de los numerosos intentos realizados, a día de hoy no vemos otro camino que seguir movilizándonos. Todos los miércoles estamos llevando a cabo concentraciones en la puerta del hospital, tal y como hicimos anteriormente ante el Departamento de Salud y la Diputación Foral de Gipuzkoa.
Las trabajadoras necesitamos un convenio y unas condiciones laborales dignas. Desde hoy, pedimos a la dirección de la empresa que deje de mercadear con nuestros derechos y que inicie una negociación real.

