La acción vincula la problemática de la vivienda con la huelga general del 17 de marzo y la reivindicación de un salario mínimo de 1.500 euros
El comité de huelga del Casco Viejo de Bilbao ha llevado a cabo hoy en el barrio una acción con el fin de “recuperar” una vivienda turística. Mediante esta iniciativa, las personas organizadoras han querido trasladar un mensaje claro a los agentes económicos que impulsan la mercantilización del barrio y a quienes les dan respaldo: mientras continúen enriqueciéndose a costa de la precarización de las vecinas y vecinos, tendrán enfrente una respuesta social organizada.
Según han explicado, las y los trabajadores de Euskal Herria destinan más del 60% de su salario a la vivienda. En los últimos años, la mercantilización de la misma, orientada a obtener la máxima rentabilidad, ha agravado el conflicto de la vivienda y ha reforzado la dependencia del trabajo asalariado, obligando en muchos casos a tener que aceptar condiciones laborales precarias para poder hacer frente a su coste.
El comité de huelga también ha denunciado el impacto de la turistificación y la gentrificación en los barrios populares. Las grandes empresas, los fondos de inversión y las entidades bancarias continúan acumulando cada vez más viviendas, al tratarse de una necesidad básica por la que la clase trabajadora se ve obligada a pagar precios cada vez más elevados. Aunque los ejemplos más significativos en Euskal Herria son la costa de Lapurdi y Donostia, Bilbao está viviendo un proceso similar. En el Casco Viejo la proliferación de pisos turísticos es constante y, dado que los alquileres de corta estancia resultan más rentables, las opciones de alquiler digno para residentes se reducen, facilitando la expulsión de las vecinas de su propio barrio.
Las personas convocantes han subrayado que la crisis de la vivienda está estrechamente ligada a la huelga general convocada en Euskal Herria para el próximo 17 de marzo. En este contexto, reivindican un salario mínimo de 1.500 euros para garantizar condiciones de vida dignas.
Asimismo, han criticado que las y los trabajadores perciban un salario mínimo interprofesional que no se decide aquí y que no responde a la realidad socioeconómica de Euskal Herria, mientras el precio de la vivienda continúa aumentando de forma constante.
En el marco de la acción, activistas han ocupado una vivienda turística de la empresa Alameda Flats en el Casco Viejo; dicha empresa dispone de 45 pisos turísticos en Bilbao. Entre los objetivos de la protesta se encuentran denunciar a las empresas que se enriquecen mediante los procesos de turistificación y gentrificación, señalar a las instituciones que no adoptan medidas, reivindicar la desmercantilización de la vivienda y exigir un salario mínimo de 1.500 euros.
Pocas horas después de iniciarse la acción, la policía se ha personado en la puerta de la vivienda. En el interior, vecinos y vecinas se mostraban dispuestas a permanecer en la vivienda recuperada. Durante la protesta han desplegado pancartas, arrojado octavillas desde los balcones y se han encadenado como forma de resistencia. En pocos minutos, decenas de personas del barrio se han acercado al lugar para mostrar su apoyo.
Tras conversar con representantes de la empresa propietaria, la policía ha comunicado su intención de proceder al desalojo de las personas que se encontraban en el interior. Una hora más tarde se ha personado también la Ertzaintza. Según el comité de huelga, este operativo vuelve a evidenciar la existencia de un modelo policial orientado a proteger intereses privados, dispuesto a actuar contra vecinas y vecinos que defienden condiciones de vida dignas.
Horas después, las personas organizadoras han abandonado la vivienda por iniciativa propia tras haber cumplido el objetivo, al tiempo que han hecho un llamamiento a mantener la movilización en el barrio y han advertido de que, si la situación persiste, continuarán ocupando viviendas de grandes propietarios.
“Cada piso turístico recuperado será un espacio de resistencia: frente a la explotación laboral de la industria turística, el trabajo comunitario; frente a la gentrificación, la comunidad; y frente al negocio de la vivienda, el derecho a la vivienda”, han señalado.
El comité de huelga ha concluido con un llamamiento a participar en la huelga general del 17 de marzo y a reforzar la organización y la solidaridad de clase frente al empobrecimiento de la clase trabajadora.

