El proceso impulsado por la Dirección está marcado por la precipitación, la improvisación y la imposición de plazos, sin que exista un diagnóstico serio y compartido sobre las necesidades reales del organismo ni un debate profundo sobre un instrumento que afectará a cerca de 1.200 trabajadoras y trabajadores.
A lo largo de las reuniones mantenidas hasta ahora, los sindicatos hemos constatado cambios constantes en la documentación, propuestas incompletas y falta de planificación, especialmente en cuestiones clave como el posible cambio de naturaleza jurídica de numerosos puestos de trabajo, para el que no se han presentado garantías claras ni un marco definido que permita valorar sus consecuencias.
La preocupación sindical también aumenta ante el horizonte de 2027, cuando está prevista la integración en Lanbide del personal funcionario transferido del SEPE, un proceso para el que no existe en estos momentos ninguna planificación conocida.
Asimismo, denunciamos que el debate se está limitando a cuestiones parciales, sin abordar aspectos fundamentales como el dimensionamiento de la red o una propuesta global que permita analizar de forma integral el modelo organizativo.
Ante esta situación, LAB, ELA, CCOO y UGT reiteramos que la RPT de Lanbide no puede construirse desde la imposición, la prisa y la improvisación. Un instrumento de esta importancia debe basarse en una negociación real, transparente y con garantías.
El próximo 10 de marzo está convocada una nueva reunión de negociación. Las organizaciones sindicales acudiremos a ese encuentro con la misma posición que hemos defendido desde el inicio del proceso: no apoyaremos ninguna propuesta que suponga discriminación o perjuicio para la plantilla.
Las cuatro organizaciones sindicales hacemos un llamamiento a las trabajadoras y trabajadores de Lanbide para que permanezcan atentos a la evolución del proceso y participen en las iniciativas que se puedan impulsar en defensa de unas condiciones laborales dignas y de un servicio público de empleo de calidad.

