A pocos días de la última reunión del periodo de consultas del ERE planteado por Tubos Reunidos, desde LAB reiteramos con claridad que no existen causas que justifiquen el cierre de la acería ni la destrucción de 301 puestos de trabajo. Tras semanas de reuniones, la dirección de la empresa no ha sido capaz de demostrar que esta sea una medida inevitable ni que el futuro de la empresa pase necesariamente por desmantelar una parte clave de su actividad industrial.
Muy al contrario, lo que este proceso está evidenciando es una preocupante falta de transparencia por parte de la empresa. La documentación aportada hasta ahora no permite sostener la gravedad de las medidas planteadas y deja numerosas preguntas sin respuesta sobre cuál es realmente el proyecto industrial que se pretende desarrollar en Tubos Reunidos.
En este sentido, desde LAB volvemos a plantear una cuestión que sigue sin respuesta. En los últimos meses se ha hablado públicamente de la posibilidad de una fusión de acerías impulsada por el empresario José Ignacio Jainaga. Hemos preguntado expresamente por este escenario tanto a la dirección de la empresa como a las instituciones, y nadie ha querido responder con claridad.
Esta falta de explicaciones solo alimenta una sospecha razonable: que pueda existir un plan industrial que no se está trasladando a la plantilla ni a la mesa de negociación. Si realmente se están explorando operaciones empresariales de esta magnitud, la plantilla tiene derecho a saberlo. No se puede pretender negociar de buena fe mientras se oculta información relevante sobre el futuro de la empresa.
Por todo ello, desde LAB interpelamos directamente a las instituciones vascas. El Gobierno Vasco, formado por PNV y PSE, tiene en sus manos las principales responsabilidades en materia de industria y empleo. No es aceptable que, ante un proceso de destrucción de empleo de esta magnitud, sigan instalados en la ambigüedad y en la falta de compromisos claros.
En este sentido, queremos desmentir también algunas afirmaciones que se están trasladando en medios de comunicación. Desde las instituciones se está diciendo que mantienen contacto con el comité de empresa, pero desde LAB debemos aclarar que eso no es cierto, o al menos no lo es en lo que respecta a nuestro sindicato. La única reunión que se ha producido fue el 13 de febrero y se celebró a petición del propio comité de empresa. Desde entonces no ha habido nuevos contactos ni iniciativas por parte de las instituciones para reunirse con la representación de la plantilla.
Precisamente hoy, viernes, la plantilla se ha concentrado ante Sabin Etxea, sede del PNV, donde se ha entregado una carta dirigida a Aitor Esteban en nombre del comité de empresa. En esa carta se trasladan peticiones claras para que el Gobierno Vasco asuma un papel activo en la defensa del empleo y del futuro industrial de la empresa.
La situación que atraviesa Tubos Reunidos no es un problema menor ni una cuestión interna de una empresa. Está en juego el futuro industrial de Aiaraldea y Ezkerraldea, así como cientos de puestos de trabajo directos e indirectos en dos comarcas que llevan años sufriendo procesos continuos de desindustrialización.
Desde LAB queremos dejar claro también que el conflicto no termina con el periodo de consultas del ERE. Independientemente de cuál sea el desenlace de este proceso, la defensa del empleo y de la actividad industrial en Tubos Reunidos continuará.
La plantilla ya ha demostrado durante las últimas semanas su determinación y su capacidad de movilización. Y desde LAB tenemos claro que este conflicto se va a prolongar en el tiempo si la empresa insiste en imponer despidos y en cerrar la acería sin justificación.
Seguiremos defendiendo todos los puestos de trabajo, exigiendo transparencia y reclamando a las instituciones que dejen de mirar hacia otro lado y asuman las responsabilidades que les corresponden.

