Desde el Sindicato LAB, como representantes de la plantilla de Algeposa que presta servicios en Papresa (Errenteria), queremos trasladar a la opinión pública la grave situación generada tras la rescisión unilateral del contrato por parte de Papresa.
El pasado 18 de febrero, Papresa comunicó a Algeposa la rescisión del contrato que mantenían vigente. Un día después, el 19 de febrero, se informó a la plantilla de que ese sería su último día de trabajo en las instalaciones de Papresa. La decisión se adoptó de manera repentina, dejando a los trabajadores y trabajadoras en una situación de absoluta incertidumbre.
Como consecuencia directa de esta decisión, Algeposa ha comunicado la aplicación de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afecta a la totalidad de la plantilla que trabajaba en Papresa, suponiendo el despido de 16 trabajadores.
Desde LAB denunciamos que esta situación no es un hecho aislado, sino la primera consecuencia directa de la grave situación que atraviesa Papresa y de la gestión que está llevando a cabo su dirección, una gestión que calificamos de desastrosa y que está repercutiendo directamente en el empleo y en las condiciones de vida de las y los trabajadores, reflejo también de la precariedad y la inestabilidad que generan las subcontrataciones en el entramado industrial.
No aceptamos que los trabajadores y trabajadoras paguen las consecuencias de decisiones empresariales y de una mala gestión. Exigimos responsabilidades tanto a Papresa como a Algeposa, ya que ambas empresas son responsables de la situación generada y del impacto social y laboral que está teniendo en 16 familias.
Ante esta situación, la plantilla ha decidido iniciar movilizaciones para defender sus puestos de trabajo y denunciar públicamente lo ocurrido.
La primera movilización tendrá lugar el próximo 23 de febrero, y no descartamos intensificar las acciones si no se ofrecen soluciones reales que garanticen el empleo.
Desde LAB reiteramos nuestro compromiso con la defensa de los derechos laborales y advertimos de que no vamos a permitir que se normalicen este tipo de prácticas que dejan a las plantillas como moneda de cambio en conflictos empresariales.

