Con motivo del aniversario del 3 de marzo, LAB ha organizado un amplio programa cuyo eje principal será el acto nacional y la movilización del propio 3 de marzo. Al igual que hace 50 años, el coordinador general Igor Arroyo ha subrayado que el sindicalismo sigue teniendo hoy en día la capacidad de impulsar cambios sociales y políticos en Euskal Herria.
Este año se cumple el 50º aniversario de la masacre de Gasteiz. Con motivo de la efeméride, el sindicato LAB ha diseñado un programa propio, que ha sido presentado hoy en el barrio de Zaramaga de Gasteiz por el coordinador Igor Arroyo, junto a varias personas que fueron testigos y víctimas de los hechos de 1976 y a miembros más jóvenes de LAB descendientes de aquellas, escenificando así la transmisión del testimonio de la lucha obrera. Con el objetivo de trabajar la memoria y renovar compromisos de cara al futuro, LAB ha organizado un completo programa en torno al 3 de marzo: además de una exposición y varias charlas, el hito principal tendrá lugar el propio 3 de marzo, cuando celebrará un acto nacional en el Palacio Europa de Gasteiz para reivindicar, como hace 50 años, la necesidad de la lucha sindical. Ese mismo día, además, como cada año, el sindicato participará por la tarde en la manifestación que se realiza junto a otros sindicatos y la Asociación M3.
Arroyo ha subrayado la importancia de cuidar la memoria obrera:
“Se dice que la historia la escriben los vencedores. Pues bien, quienes queremos lograr la transformación social y la liberación nacional de nuestro pueblo tenemos un doble reto en el ámbito de la memoria y el relato. Por un lado, deconstruir la historia impuesta a sangre y fuego durante la dictadura posterior a la Guerra Civil y, después, el discurso difundido a través de una transición maquillada. Por otro, recuperar, reconstruir y poner en valor las vivencias de quienes lucharon por la dignidad de nuestro pueblo y de la clase trabajadora. Perder nuestra memoria es perder la posibilidad de imaginar por nosotras y nosotros mismos un futuro diferente, y no estamos dispuestos a renunciar a ello”.
En esa línea, Arroyo ha dado a conocer un proyecto surgido a partir del 50º aniversario de LAB celebrado hace dos años: el Centro de Documentación Zabaltzen. Será una herramienta para dar a conocer a las nuevas generaciones de sindicalistas y a investigadores las luchas del pasado. Asimismo, en el acto nacional del 3 de marzo, LAB reconocerá el trabajo de las personas que han mantenido viva la memoria de la masacre de Gasteiz. Según Arroyo, “con el esfuerzo constante se ha logrado el reconocimiento institucional del 3 de marzo, pero durante muchos años han sido militantes de LAB quienes han sostenido la reivindicación de verdad, justicia y reparación. Estamos orgullosas y orgullosos del trabajo realizado por nuestras y nuestros compañeros”.
Por otro lado, Arroyo ha reflexionado sobre la lucha sindical de ayer y de hoy:
“Al igual que la clase trabajadora vasca y Euskal Herria, el sindicalismo vasco también ha cambiado notablemente en estos 50 años: de tener la industria como eje central a organizarse en todos los sectores; de desarrollar un sindicalismo combativo feminista y antirracista para hacer frente a las brechas que el sistema genera entre las y los trabajadores; de pasar del conflicto empleo vs. capital al conflicto vida vs. capital. Todas estas innovaciones han sido necesarias y beneficiosas. Al mismo tiempo, el sindicalismo vasco ha mantenido los valores de hace 50 años: conciencia de clase, solidaridad de clase y determinación para la lucha. Y, especialmente, ha mantenido la ambición de superar la opresión nacional, social y patriarcal que sufre la clase trabajadora vasca”.
Así, mientras en muchos territorios de Europa el sindicalismo se ha integrado en el sistema, Arroyo ha destacado que en Euskal Herria existe un sindicalismo que quiere, puede y es capaz de impulsar cambios sociales y políticos.
“Es más, el modelo sindical sociopolítico que LAB ha defendido en solitario durante años se ha vuelto hegemónico en Hego Euskal Herria y se está fortaleciendo en Ipar Euskal Herria. Vivimos una crisis múltiple que atraviesa la energía, el ecosistema, los cuidados y el modelo económico. El capital ha optado por el autoritarismo a nivel mundial, pero en Euskal Herria tenemos la oportunidad y la necesidad de actuar en otra dirección, poniendo la vida en el centro y apostando por una transición ecosocial mediante el reparto de la riqueza, el empleo y los cuidados”.
Según ha destacado Arroyo, la reivindicación del reparto de la riqueza estaba en el núcleo de la Huelga General convocada el 3 de marzo de 1976 en Gasteiz. Y esa misma reivindicación está también en la Huelga General convocada para el 17 de marzo en todo Hego Euskal Herria:
“El 17 de marzo será un hito, tanto para lograr un salario mínimo propio estratégico como para dar un impulso al sindicalismo transformador vasco. Daremos una respuesta a la altura a la patronal y a los partidos sistémicos que quieren desposeer a la clase trabajadora y desactivar el sindicalismo”.

