Una resolución del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo de Bilbao, por la que se dicta la suspensión cautelar de un proceso selectivo impulsado por la Diputación de Bizkaia para la provisión de tres plazas de oficial del servicio de extinción de incendios, ha evidenciado una práctica discriminatoria hacia la mujer por parte del ente foral.

La convocatoria fue suspendida judicialmente en agosto, y el Consejo de Gobierno de la Diputación acordó el pasado 18 de septiembre allanarse en el recurso antes de llegar a juicio, con lo que aceptaría implícitamente las peticiones de la recurrente y anula la prueba física objeto de litigio.

Según el sindicato LAB, es de esperar que, así las cosas, el ente foral mantenga esta postura de cara a la inminente convocatoria de subinspector del servicio de extinción de incendios, cuya suspensión también ha sido solicitada, así como en futuras convocatorias previstas para diversas plazas en este mismo servicio.

La Diputación publicó en el BOB del 28 de febrero pasado la convocatoria de pruebas selectivas para las plazas indicadas, pero una opositora decidió recurrirlas solicitando ante el Juzgado de lo Contencioso Administrativo la anulación de la prueba física, obligatoria y eliminatoria, denominada tracción de brazos/dominadas, por considerar que dicha prueba es de dificultad extrema para las mujeres, lo que supondría una evidente discriminación de naturaleza indirecta, y por no ser, además, esencial para el ejercicio de las funciones propias de un oficial, argumentos que estimó en primera instancia el Juzgado cuando decidió la suspensión cautelar y que formalmente parece haber admitido después el ente foral.

Cabe destacar que dicha prueba es fácilmente sustituible por otras que, midiendo la misma potencia, no suponen impacto por razón de género, tal y como se hace en otras diversas administraciones públicas. Según se argumenta en el recurso, es precisamente el mantenimiento de esta prueba con carácter eliminatorio una de las causas fundamentales de que no haya ninguna funcionaria de carrera en el servicio de extinción de incendios de la Diputación.

En el recurso se afirma asimismo que “estadísticamente las mujeres son entre un 43% y un 63% más débiles que los hombres en su tren superior, por lo que esta prueba presenta una dificultad extrema para la constitución femenina”. En este contexto, añade que las bases elaboradas por la Diputación para el presente proceso “exigían más repeticiones de este tipo de flexiones que las que se exigían para un hombre en el año 91. Desde entonces –recuerda LAB-, los avances en materia de igualdad han sido considerables y son muchas las administraciones que han adaptado sus pruebas físicas para no excluir a las mujeres, en vez de dificultar su acceso como hace la Diputación”. Un ejemplo gráfico que facilita el organismo sindical a este respecto es que “los parques de bomberos que se han construido en fechas más recientes carecen de vestuarios para mujeres”.

Finalmente, LAB resalta que, en cumplimiento de su propia normativa y declaraciones de principios, especialmente del “III Plan Foral para la igualdad de mujeres y hombres en Bizkaia”, cualquier tipo de prueba selectiva a realizar debería ajustarse, por un lado, a las funciones concretas y objetivamente establecidas a desempeñar y, por otro, a la necesaria igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, “sin que existan cláusulas o pruebas que, siempre partiendo de la base de cobertura de los conocimientos, habilidades y actitudes necesarias y exigibles al puesto a ocupar, resulten discriminatorias de forma directa o indirecta hacia las mujeres. Sin embargo, esta prueba –concluye LAB- infringe de manera clara y manifiesta el derecho fundamental a la igualdad, discriminando a las mujeres, mediante una prueba de carácter eliminatorio que es prácticamente imposible de superar para ellas y no es esencial para el desempeño de la plaza convocada”.

Bilbao, 9 de octubre de 2012