Una vez más ha quedado de manifiesto el mal funcionamiento de Lanbide a la hora de gestionar la Renta de Garantía de Ingresos y la Prestación Complementaria de Vivienda. El último informe del Ararteko no ha hecho más que corroborar las denuncias de personas afectadas, organizaciones sociales y sindicales desde el momento en que el Gobierno de Patxi López decidió que Lanbide asumiera esta tarea: demoras en la tramitación, colas de madrugada en las oficinas, incumplimientos administrativos, falta de personal,… A ello habría que añadir el recorte del 7% en las ayudas y el endurecimiento de las condiciones para limitar el número de posibles personas beneficiarias. 

El Gobierno de Urkullu ha tenido la oportunidad de enmendar esta situación en los presupuestos que ha presentado recientemente. Sin embargo, lejos de tomar nota del caos actual, nada indica que vaya a aumentar la protección del cada vez mayor número de personas que han perdido su empleo y carecen de recursos económicos, así como la mejora de la atención y el cumplimiento de los plazos en la tramitación de las solicitudes.

Estos presupuestos, lejos de rectificar, van a ahondar en la desprotección de miles de personas. Mantienen el recorte del 7% en la cuantía de las ayudas, al que hay que añadir la pérdida del 2,9% correspondiente al aumento del coste de la vida. Prevé la utilización de 322 millones de euros para la renta de garantía de ingresos cuando en 2012 fue de 400 millones, y todo indica que el número de solicitudes va a aumentar. Reduce un 10% del gasto en Lanbide con el que difícilmente va a crecer la plantilla y los medios para atender debidamente a quienes peor están. Se anuncia un plan de empleo, con partidas recortadas, cuya única alternativa es dar dinero a las empresas a cambio de empleos precarios y temporales que mantienen a la gente en la pobreza.

El Sindicato LAB denuncia el empeño del Gobierno Vasco por mantener un modelo de prestación de Rentas de Garantías de Ingresos y de empleabilidad basado en el recorte, en el fomento de la precariedad, y en la escasez de medios humanos y materiales. Es urgente un cambio de dirección. Y si de analizar partidas se trata como dice Erkoreka, el dinero del TAV para protección social y empleo de calidad.
 

LAB SAREAN
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