La Banca viene vendiendo a través de los medios de comunicación que quiere abordar un ambicioso plan para mejorar la eficiencia y la rebaja de costes que, entre otras medidas, implica un «necesario» ajuste de la plantilla. En este sentido, otros 2 ERE y reestructuraciones están en marcha en BBVA y Caixabank/Bankia.

Dicen que “el objetivo es conseguir un acuerdo que sea beneficioso para la plantilla y permita mantener la competitividad de las entidades”, pero desgraciadamente sabemos, y los datos así lo confirman, que no es más que una nueva vuelta de tuerca que va a hacer desaparecer miles de puestos de trabajo y presiona a las plantillas.

Cierre de oficinas y un plan de ajuste de la plantilla que continúa marcando el camino a la destrucción de empleo en este sector. La preocupación de las plantillas es enorme pues comprueban que pese a los esfuerzos realizados, especialmente durante la pandemia, no son más que números y poco parece importarles su futuro.

Creemos que todo ello debería estar acompañado de un plan que permita continuar ofreciendo servicios a la clientela con la máxima profesionalidad y hacerlo en un ambiente de confianza y tranquilidad, voluntariedad y garantías de futuro, algo que no estamos observando.

Al contrario, cada vez clientela y plantillas les importamos menos. Cierran oficinas, dificultan la operativa y les cobran ingentes comisiones y presionan a las trabajadoras y trabajadores día sí y día también.

Las Direcciones de las entidades financieras solo miran sus resultados y sus propias retribuciones. No deberían pensar solo en obtener más y más beneficios sino en hacer un proyecto viable que garantice el futuro de la plantilla en condiciones dignas, tanto de quienes voluntariamente opten por jubilarse como de quienes vayan a quedarse en las entidades financieras que deben seguir prestando un servicio a la sociedad.

No es de recibo que mientras se rescata a la banca con dinero público que pagamos toda la ciudadanía ellos se sigan forrando. No hay más que ver los beneficios que tanto BBVA como Caixabank y Bankia declararon que obtuvieron el año pasado (1.305, 1.381 y 230 millones de euros, respectivamente) y apuestan por la destrucción de empleo.

En las próximas fechas vamos a comprobar cuáles son las verdaderas intenciones de las Direcciones de BBVA y Caixabank/Bankia. Si como nos tememos, van a apostar por continuar destruyendo empleo y condicionar a trabajadoras y trabajadores, a la clientela, ante lo que nos encontrarán enfrente, o si son capaces de abordar un proceso que garantice el futuro de la plantilla en condiciones dignas y la voluntariedad para aquellas personas que opten por jubilarse.

Desde LAB vamos a seguir defendiendo a las plantillas; el empleo y sus condiciones laborales así como el futuro de este sector al servicio de la sociedad.