































Aquí podéis leer el artículo de opinión de Oihana Lopetegi, responsable de Acción Sindical y Negociación Colectiva de LAB, y Pello Igeregi, responsable de Negociación Colectiva de ELA.
Confebask y CEN, las dos principales asociaciones patronales de Hegoalde, no tienen ninguna traba legal para establecer una referencia salarial mínima que tenga efecto en todas las relaciones laborales. Simplemente no quieren. Las patronales están cómodas con el Salario Mínimo Interprofesional español, porque les permite ganar más dinero que en otros territorios; a costa de la explotación de la clase trabajadora, por supuesto.
En febrero, el Tribunal Superior de la CAPV no quiso condenar a Confebask y nos echó en cara a los sindicatos que habíamos querido negociar un salario mínimo de carácter legal. No fue así. Sabemos que no podemos hacerlo. Nunca hemos reclamado a Confebask negociar un salario mínimo que tuviese carácter de ley (por ejemplo, un acuerdo que modificase las indemnizaciones del Fogasa); lo que le hemos reclamado es que el salario que paga un empresario sea como mínimo de 1.500 euros, en términos similares a los que negociamos en los convenios colectivos.
Hemos tratado de privar a Confebask de pretextos, y para ello le hemos planteado una nueva petición de negociación para el 24 de marzo, con el fin de emprender la negociación en los términos fijados por el TSJPV. Porque el problema no es la legislación, tal como la patronal ha argumentado cada vez que hemos intentado entablar negociaciones. La cuestión es que nuestros empresarios son unos explotadores y muy perezosos, y que quieren ganar dinero fácilmente, a costa de las trabajadoras y trabajadores.
Las patronales de la CAPV y de Nafarroa saben que si los salarios más bajos no suben pueden obtener beneficios pagando una miseria a sus empleados y sin necesidad de hacer grandes inversiones. Para tener beneficios con salarios más altos en primer lugar hay que invertir y hay que trabajar. En Europa, los países con los salarios más altos son, a su vez, los que han implantado en las empresas las innovaciones tecnológicas más avanzadas.
Aquí hay miles de personas con salarios inferiores a los 1.500 euros. La mayoría de ellas están sometidas a unas relaciones laborales estatalizadas, y no es casualidad que en su gran mayoría (dos tercios) sean mujeres, o que la mitad sean trabajadoras migrantes y racializadas, o que un cuarto de ellas tenga menos de 25 años. Las patronales necesitan mano de obra barata para que los beneficios puedan seguir inflándose, y para ello se aprovechan de la división sexual del trabajo o de la situación vulnerable de mucha gente.
Confebask ha podido negociar cuatro veces, y en todas ellas ha fallado. El próximo 24 de marzo tendrá una nueva oportunidad. En las cuatro ocasiones anteriores la patronal ha podido negarse a negociar porque también las instituciones han fallado. Del mismo modo, la CEN, patronal navarra, ha rechazado el inicio de negociaciones. Las patronales sabían que su negativa no les acarrearía consecuencias, que ni el Gobierno Vasco ni el de Navarra les iban a obligar a negociar. Por ejemplo, si hubiesen aprobado la iniciativa legislativa popular impulsada por la mayoría sindical, las instituciones habrían podido reivindicar la competencia para fijar por ley el salario mínimo y enseñar claramente a las patronales que si no negociaban, serían ellas las que establecerían el salario mínimo, tal como ocurre en todo el mundo.
Desde que hace un año intentamos por primera vez negociar con las patronales las cosas han cambiado: los sindicatos hemos recogido más de 138.000 firmas en favor de nuestra reivindicación, y hemos respondido al veto de instituciones y empresarios llamando una huelga general para el 17 de marzo.
La patronal sabe que si suben los salarios más bajos se alimenta el incremento de todos los salarios. Pero es que tampoco quieren eso. En los últimos años los empresarios están acumulando ganancias históricas, en el mundo y en Euskal Herria. Cuando los empresarios se niegan a negociar convenios en los centros de trabajo y sectores en Euskal Herria les hacemos frente con huelgas. Y son las huelgas las que posteriormente conllevan mejoras en las condiciones de trabajo.
También hemos decidido llevar, junto con sindicatos de Galiza y Catalunya, el debate sobre el salario mínimo al Congreso español. Todos los partidos, salvo Vox y PP, han mostrado su voluntad de estudiar la propuesta, y algunos partidos han estado dispuestos a registrar la propuesta para su debate parlamentario. Porque resulta difícil negarse a ello. Los sindicatos solo demandamos que se pueda mejorar en nuestros territorios el salario mínimo establecido en el Estado. Con nuestra convocatoria de huelga queremos lograr que la reivindicación de tener la opción de mejorar el salario mínimo sea ineludible para todos los partidos políticos. Estamos empezando a verlo.
El día 17, a las trabajadoras y trabajadores nos corresponde vaciar los centros de trabajo y llenar las calles. Vamos a plantar un nuevo hito en la historia de lucha obrera. Hemos recibido el legado de las luchas del pasado; porque las condiciones conquistadas por las generaciones anteriores son un patrimonio. Nuestra generación dejará el legado de unas condiciones de trabajo que sean aplicables a todas las personas trabajadoras del futuro: vamos a subir sustancialmente el salario mínimo en Euskal Herria, y les daremos a las generaciones del futuro la oportunidad de incrementarlo aún más con su lucha. Porque establecer los salarios en Euskal Herria implica eso, tener posibilidades de hacer huelga. No es casual que la huelga general del 17 de marzo sea la primera en favor del salario mínimo en la historia del Estado.
Estamos creando las condiciones para superar el veto patronal. En este contexto, un acuerdo sobre un nuevo estatus político entre partidos políticos debería incluir, en opinión de ELA y LAB, la posibilidad de un salario mínimo propio.
Ya es hora de que las patronales se pongan a trabajar: para que dejen de enriquecerse a costa de unos salarios tan bajos; y para que, de una vez, abran la puerta a la negociación. Si no, les pondremos a trabajar.
Varios colectivos de trabajadoras del hogar, la plataforma Denon Bizitza Erdigunean y los convocantes de la huelga general del 17 de marzo (LAB, ELA, Steilas, Etxalde e Hiru) han comparecido en Bilbo con motivo de la huelga general. La huelga general del 17 de marzo pondrá en el centro a los sectores más afectados por el empobrecimiento y la precarización, y la mayoría de las trabajadoras del hogar son algunas de las más afectadas.
Por ello, las trabajadoras del hogar y de cuidados han realizado un llamamiento a la huelga, además de reivindicar su presencia en la huelga y que sus realidades y reivindicaciones tengan visibilidad. Asimismo, han recordado que las trabajadoras de hogar y cuidados tienen derecho a huelga y han exigido a las y los empleadores que respeten este derecho.
Lectura realizada en la comparecencia
Como trabajadoras de hogar y de cuidados, la huelga feminista general ha significado un gran reto para nosotras. Es mucho lo que hemos aprendido y, tambien, lo que con la presencia de nuestros cuerpos y nuestras voces hemos construido junto al movimiento feminista.
Así mismo no queremos olvidar que para el avance en nuestros derechos es y está siendo fundamental el trabajo de las asociaciones trabajadoras de hogar, quienes cotidianamente trabajamos de la mano de las organizaciones de mujeres migrantes y por ello queremos reconocer también la lucha diaria de las mismas:
En las últimas huelgas y en la Huelga Feminista General hemos aprendido a quién han situado en el centro los modelos clásicos de huelga y a quién han convertido en invisible. También hemos aprendido que hay trabajos que no pueden detenerse y que sostienen la vida, trabajos que históricamente han recaído sobre las espaldas de las mujeres* y que también realizan muchas personas migradas y racializadas.
Debemos tener en cuenta los desequilibrios, las brechas y las diferentes situaciones que existen dentro de la clase trabajadora. No todas las trabajadoras y trabajadores tenemos las mismas condiciones para sumarnos o prepararnos para una huelga. Y si queremos que una huelga sea eficaz y exitosa, debemos intentar tener en cuenta a todas las personas trabajadoras. Tendremos que organizar y observar con atención quién ocupa la primera línea, quién ocupa el espacio y quién no.
El 17 de marzo se celebrará una Huelga General en Euskal Herria para decidir la implantación de un salario mínimo de 1.500 euros para todas las personas trabajadoras (tengan contrato o no) y para defender un reparto más justo de la riqueza.
Esta huelga sitúa en el centro a los sectores más golpeados por el empobrecimiento y la precarización: mujeres*, personas migrantes, jóvenes y personas con diversidad funcional. Sectores que históricamente no han sido reconocidos como “sujetos visibles”.
Además de que la mayoría de las trabajadoras del hogar perciben salarios por debajo de 1.500 euros (el 68 %), muchas trabajamos más de 60 horas. En este dato se aprecia claramente la diferencia entre quienes están en situación administrativa regular o irregular, el porcentaje de quienes tienen papeles es del 65 %, mientras que el de quienes no los tienen asciende al 73 %.
La huelga feminista nos enseñó muchas cosas. Ahora miramos la huelga con otros ojos. Hay trabajos que no se pueden abandonar. Y no todas las personas trabajadoras tienen las mismas condiciones para hacer huelga.
Existen desigualdades y situaciones diferentes, y es necesario nombrarlas si queremos hacerlas desaparecer. La huelga es una herramienta poderosa para visibilizar estas situaciones y también para tener en cuenta a TODAS las personas trabajadoras.
Por ello, venimos a presentar una propuesta que nace del trabajo realizado por los sindicatos convocantes, el movimiento feminista y diversos colectivos de trabajadoras del hogar y de cuidados de Hego Euskal Herria. Con un objetivo: que las trabajadoras del hogar y de cuidados puedan estar presentes en la huelga y que sus realidades y reivindicaciones tengan eco y visibilidad.
Por un lado, hemos buscado diferentes formas para que quienes tienen más dificultades para hacer huelga puedan mostrar su adhesión (especialmente las trabajadoras del hogar y de cuidados):
Por otro lado, queremos dirigir una interpelación directa a todas aquellas personas empleadoras y empleadores que ejercen como patronal de las trabajadoras del hogar y de cuidados: las trabajadoras del hogar y de cuidados también tienen derecho a huelga y este debe ser respetado. En muchos casos, quienes ejercen como empleadoras también son personas de clase trabajadora; por ello, en esos casos exigimos que faciliten que las trabajadoras del hogar puedan ejercer su derecho a la huelga y/o establecer servicios mínimos, en el hogar que es un centro de trabajo.
En las movilizaciones también buscaremos diferentes fórmulas para que las reivindicaciones de las trabajadoras de cuidados y del hogar tengan un espacio y para visibilizar también las ausencias. Pero lo decimos con claridad: ¡las trabajadoras del hogar también estaremos en huelga!
17 de marzo, ¡Huelga General!
Hoy ha quedado claro que no ha habido ningún acuerdo en el ERE de Tubos Reunidos. Tanto quienes defendíamos que el periodo de consultas había finalizado el lunes sin acuerdo como quienes apostaban por una prórroga han confirmado finalmente que no existe ningún tipo de firma. El ERE va adelante sin acuerdo.
En una jornada en la que estaban en juego 301 puestos de trabajo, el cierre de la acería de Amurrio y la externalización de la logística, la plantilla ha demostrado dignidad, coherencia y firmeza. Hoy ha ganado la dignidad frente al chantaje, la amenaza y el miedo, ha ganado la coherencia frente al posibilismo, ha ganado la conciencia colectiva frente a los intentos de división.
Gran parte de la plantilla ha demostrado estar a la altura de la gravedad del momento. Frente a una dirección que ha impuesto un ERE de 301 despidos y un plan que supone la destrucción de empleo y el cierre de una instalación estratégica, la respuesta ha sido clara, no aceptar como inevitable lo que no tiene justificación.
Desde el primer momento, la empresa ha intentado imponer su hoja de ruta sin abrir un debate real sobre alternativas industriales. Ha presentado un plan que no responde a las preguntas fundamentales sobre el futuro de la actividad y que no garantiza lo que promete. Y ahora, lejos de rectificar, mantiene su decisión de cerrar la acería, despedir a decenas de trabajadores y trabajadoras y precarizar aún más el futuro industrial.
En este contexto, el papel de las instituciones resulta especialmente preocupante. No pueden situarse al margen de una decisión que afecta a cientos de familias y al futuro industrial de la comarca. La defensa del empleo no puede quedarse en declaraciones formales.
Especialmente graves resultan las declaraciones realizadas hoy por el consejero de Industria del Gobierno de Lakua, Mikel Jauregi, afirmando que «a ver quién es el valiente» que invierte en Tubos Reunidos. En un día como hoy, este tipo de mensajes son profundamente irresponsables. En lugar de generar condiciones para atraer inversión y garantizar el futuro industrial, se lanza un mensaje que desincentiva cualquier posible iniciativa y alimenta la incertidumbre.
Las instituciones no pueden limitarse a constatar dificultades o a señalar obstáculos. Su responsabilidad es activar todos los mecanismos a su alcance para defender el empleo, facilitar soluciones industriales y exigir compromisos reales a la dirección de la empresa. La industria no se protege con declaraciones resignadas, sino con políticas activas y con implicación directa.
Hoy, sin acuerdo y con un conflicto abierto, la situación es clara, existe una huelga indefinida convocada y el conflicto continúa. No se ha resuelto nada. El ERE sigue siendo una amenaza real para la plantilla y para el futuro industrial.
Por eso, ahora más que nunca, toca seguir luchando. Toca reforzar la organización, la unidad y la movilización. Toca señalar responsabilidades, exigir implicación institucional y defender con firmeza el mantenimiento de la acería, todos los puestos de trabajo, también los de las personas eventuale, y el futuro industrial de las plantas.
Porque frente al chantaje y la imposición solo hay un camino, la lucha colectiva.
Porque frente al miedo y la división, está la dignidad.
Hoy hemos comparecido las y los representantes de LAB de los centros de trabajo de SIDENOR ACEROS ESPECIALES S.L.U. de las plantas de Basauri, Azkoitia, Gasteiz y Legutio. Nuestro objetivo ha sido doble: por un lado, mostrar nuestro apoyo a todas y todos los compañeros de Azkoitia; y por otro, dar a conocer nuestra lectura de la situación del grupo SIDENOR.
Tenemos claro que la medida de Azkoitia pretende ser un escarmiento para el personal del resto de centros de trabajo. Llega la negociación del convenio en Basauri y la dirección quiere dejar claro que no aceptará movilizaciones, ni incluirá nada que esté fuera de sus términos. Con lo que está haciendo en Azkoitia, nos quiere hacer saber a los trabajadores y las trabajadoras de todos sus centros de trabajo que no tenemos más remedio que aceptar el recorte de derechos.
La Dirección de SIDENOR siempre ha apostado por frustrar la capacidad de decisión de los centros de trabajo y por incluir todos dentro del Acordio Marco, con el objetivo de triturar los derechos adquiridos mediante la lucha de los trabajadores y las trabajadoras en cada centro de trabajo. En este marco, tienen mayorías mucho más favorables, eliminando así las representaciones sindicales en cada centro de trabajo. En este proceso, lo que se está haciendo en Azkoitia es un paso más. Ha utilizado el miedo y la amenaza para seguir recortando derechos, y así lo ha demostrado en las últimas negociaciones en todos los centros de trabajo de Euskal Herria.
En la comparecencia de hoy, las y los representantes de LAB le hemos señalado a la dirección, de forma alta y directa, que se equivoca y le hemos dejado claro que no vamos a permitir su lamentable actitud. Desde LAB siempre vamos a apostar por la movilización y no vamos a permitirles que destruyan puestos de trabajo o que la situación de los trabajadores y las trabajadoras se convierta en más precaria.
Complicidad de las administraciones
El Gobierno Vasco siempre ha aplaudido incondicionalmente la gestión de SIDENOR. En los últimos años, Jainaga, líder de SIDENOR, ha sido utilizado como ejemplo. Está siendo investigado en los juzgados por haber participado en un genocidio, está despidiendo a trabajadores y trabajadoras en muchos centros de trabajo por reivindicar sus derechos, o como se denunció en febrero de 2024, las medidas que nos enferman a los trabajadores y las trabajadoras y que hacen imposible la conciliación de la vida son diarias. Le han regalado millones para comprar Talgo, que ahora destruirá 36 empleos. Es deslocalización, ya sea a China, o a Cantabria. Es una decisión contra el tejido industrial de Euskal Herria. ¿Hasta cuándo seguirán justificando su actuación? Mientras estas y estos trabajadores están siendo amenazados y sus puestos de trabajo destruidos, las instituciones permanecen en silencio. La colaboración público-privada que impulsa el Gobierno Vasco es una estafa que se nos hace a los trabajadores y las trabajadoras y se basa en dejar millones de euros públicos en manos privadas. Ahora, en Azkoitia, estamos sufriendo directamente esto: 36 despidos encubiertos. La destrucción de 36 puestos de trabajo en Azkoitia se debe a la falta de políticas industriales eficaces. Lo tenemos claro.
Al mismo tiempo, queremos hacer un llamamiento al resto de fuerzas sindicales: nos preocupa la apuesta de algunos sindicatos, de la mano de la empresa, por desmovilizar a las y los trabajadores. Todos y todas tenemos que tener claro ante quién nos encontramos y ante la agresión que se avecina (ya sea deslocalización, despidos o el próximo convenio), será necesario que el camino lo hagamos todos los trabajadores y las trabajadoras juntas.
Ayer miembros del comité de SIDENOR Azkoitia nos reunimos con la Diputación de Gipuzkoa y el Gobierno Vasco, y les manifestamos que su implicación es necesaria para revertir la destrucción de puestos de trabajo que se ha dado en el centro de trabajo de Azkoitia y garantizar su futuro. Ambas instituciones se comprometieron a volver a reunirse con el comité durante el proceso. Así, dijeron que se reunirán con la dirección de Sidenor. Estaremos atentos y atentas.
Las posibilidades de lograr un SMI propio están abiertas, después de haber hecho una ronda política en Hego Euskal Herria y Madrid y de haber convocado a la patronal a la mesa de negociación tanto en la CAV como en Nafarroa
Los sindicatos ELA, LAB, Steilas, Hiru y Etxalde han realizado hoy sendas comparecencias en Donostia e Iruñea. Han informado de los apoyos recibidos para la huelga general convocada para el 17 de marzo y han dado cuenta de sus previsiones.
La adhesión a la huelga está siendo muy amplia: según han remarcado, la huelga cuenta con la adhesión de 1.750 comités de empresa y comités de personal; además, se han adherido más de 100 agentes sociales: jóvenes, estudiantes, agentes ecologistas, antirracistas, feministas, pensionistas. Todos se unirán en la huelga.
En cuanto a las asambleas en los centros de trabajo y la implicación de las y los trabajadores, los datos son también significativos. A través de asambleas vinculantes han dado su apoyo a la huelga, por ejemplo, CAF Beasain y CAF Irun, Biele (Azpeitia), Torraspapel (Leitza), Indar (Beasain), Arcelor-Bergara, Fagor Electrónica (Arrasate), Irizar koop. (Ormaiztegi), Salbatore Mitxelena Ikastola (Zarautz), Arizmendi Ikastola (Arrasate), Laskorain Ikastola (Tolosa), GKN-Legazpi, Ayuntamiento de Oñati, Ayuntamiento de Hernani, Ayuntamiento de Tolosa, ABC (Eibar), Munksjö Papel (Elduain), JMA (Arrasate) y Aralar Papelera (Amezketa). A medida que se vayan celebrando asambleas, se prevé que en las próximas horas se sumen más empresas. Por tanto, teniendo en cuenta el apoyo que está recibiendo la huelga, los convocantes prevén que será un éxito.
¡
El 17 de marzo pedirán un salario mínimo propio y mejoras salariales en general, pero no solo eso, ya que, como se ha comentado en la rueda de prensa, también será una huelga contra la guerra y a favor de la justicia social. El encarecimiento de la vida se está agudizando a raíz de los ataques imperialistas de Estados Unidos e Israel contra Oriente Próximo, y son precisamente las medidas para combatir ese encarecimiento las que se reivindicarán con la huelga general: repartir la riqueza, mejorar salarios y decidir aquí el SMI.
Los sindicatos convocantes han subrayado que las posibilidades de conseguir un SMI propio siguen abiertas. Así lo deducen de la ronda llevada a cabo con los agentes, por lo que han subrayado la importancia de sumarse a la huelga. El 24 y el 25 de marzo han citado a CONFEBASK y CEN, respectivamente, para sendos intentos de negociación. Los sindicatos convocantes de la huelga han destacado que, tras haber estado con la patronal, es aún más evidente que es posible un acuerdo intersectorial para establecer un salario mínimo, ya que no hay argumentos técnicos jurídicos en su contra.
Han encontrado posturas diferentes entre los agentes políticos e institucionales: han criticado que PNV, PSE y PSN pretendan impedir de forma antidemocrática el debate de la ILP. En cambio, ponen en valor que EH Bildu y GeroaBai se sumen a las demandas de los sindicatos, y que, tras el bloqueo de la ILP, se haya dado paso al debate en el Parlamento de la CAV y Navarra.
En cuanto a la vía institucional, ayer en Nafarroa los partidos PSN y Contigo-Zurekin se sumaron al PP y a VOX para perjudicar a los sectores más vulnerables de la ciudadanía y votar en contra de todos los trabajadores y trabajadoras navarras, al oponerse a que Nafarroa cuente con un SMI propio.No obstante, algunas posiciones están cambiando: a diferencia de lo que ocurría hace un año —cuando se intentaba ocultar el debate—, ahora la mayoría considera que es un debate pertinente e interesante.
Así mismo, los sindicatos convocantes han realizado una ronda política en Madrid, y aplauden la voluntad mostrada por algunos partidos soberanistas en dicha ronda para de llevar al Congreso una Proposición de Ley para su debate, con el fin de modificar el Estatuto de los Trabajadores, tal y como han pedido los sindicatos soberanistas vascos, gallegos y catalanes. Los sindicatos convocantes de la huelga piden a los partidos que respeten la propuesta sindical como tal, y, en la misma línea, piden al PSOE y a Sumar, partidos del gobierno, que no pongan impedimentos.
Los sindicatos han concluido con un llamamiento a las y los trabajadores para que participen en la huelga general y las movilizaciones del 17 de marzo. La aportación de cada persona trabajadora contribuirá, por un lado, a mejorar la relación de fuerzas para negociar con la patronal y, por otro, a interpelar a los partidos políticos. Han señalado que cada vez está más cerca la posibilidad de un salario mínimo interprofesional propio.
17M. Las convocatorias de la huelga general:
| MANIFESACIONES | COLUMNAS | |||
| BILBO | 12:30 | Plaza elíptica | 11:30 | Zabalburu |
| 11:30 | Deustu | |||
| 11:30 | La Salve-Alameda Rekalde | |||
| 11:30 | Ayuntamiento | |||
| DONOSTIA | 12:30 | Plaza Pio XII | 11:30 | Tabakalera |
| 11:30 | Amara-Anoeta | |||
| 11:30 | Antiguo | |||
| GASTEIZ | 12:30 | Plaza Bilbao | 10:30 | Gobierno Vasco |
| 10:30 | Boulevard | |||
| 10:30 | Esmaltaciones | |||
| IRUÑEA | 12:30 | Plaza del Castillo | 11:00 | Atarrabia, Burlata, Mendillorri |
| 11:00 | UPNA, Arrosadia, Iturrama | |||
| 11:00 | Barañain, hospitales | |||
| 11:00 | Berriozar, Sanduzelai | |||
| 11:00 | Txantrea, Antsoain, Arrotxapea | |||
| EIBAR | 12:30 | Plaza Unzaga | ||
| TUTERA | 12.30 | Plaza de los Fueros | ||
Habrá manifestaciones descentralizadas a la tarde en decenas de localidades. Estas son las convocatorias de las capitales:
Hoy, jueves 12 de marzo, ha tenido lugar el primer paro y manifestación de las personas trabajadoras de la incineradora de Zubieta para reclamar un convenio de empresa que regule sus condiciones laborales.
La semana pasada y con la excusa de presentar una nueva propuesta, la empresa convocó al comité de empresa con la intención de reunirse este lunes. Para sorpresa del comité, la empresa sólo acudió a señalar que entiende que la huelga registrada es ilegal, es decir, a amenazar a las personas trabajadoras.
Como consecuencia de ello, en la asamblea de trabajadores y trabajadoras celebrada ayer miércoles, además de mostrar su indignación por la agresividad de la empresa, se tomó la decisión de mantener los paros convocados para los días 12 y 26 de marzo.
La plantilla no va a tolerar ninguna amenaza ni actitud agresiva. Tiene la intención de seguir con su lucha porque es consciente de que la lucha es el único camino.
Se trata de una decisión que llega tras años de denuncias de LAB en defensa de la salud laboral y del derecho al descanso.
Desde el sindicato subrayan que han tenido que pasar largos años desde la transferencia de las competencias penitenciarias (octubre de 2021) para que la Administración asuma sus responsabilidades políticas. Durante este tiempo se ha mantenido una organización del trabajo que permitía encadenar turnos de mañana, tarde y noche, generando jornadas de más de 18 horas de exposición laboral y vulnerando el derecho al descanso.
Los propios informes jurídicos de la Administración han terminado confirmando lo que LAB venía denunciando: los turnos de 24 horas no son compatibles con la normativa europea de descanso ni con la legislación de prevención de riesgos laborales.
LAB recuerda además que esta situación no solo afecta a la salud de la plantilla, sino también a la calidad del servicio público y a los derechos de las personas que se encuentran privadas de libertad.
El sindicato pide ahora a la Administración que deje de guiarse por las presiones y tácticas de ciertos sindicatos que han defendido modelos de turnos contrarios a la salud laboral, y que avance definitivamente hacia una organización del trabajo que respete la ley, el descanso y la seguridad del servicio.
Para LAB, la eliminación de los turnos de 24 horas es un paso necesario, pero también un recordatorio de que la transferencia de prisiones no puede limitarse a gestionar el modelo heredado, sino que debe servir para transformarlo.
La Administración eliminará los turnos de 24 horas en prisiones demasiados años después de la transferencia.
Tras la destrucción de empleo que se dio en la industria navarra en 2025, que otra transnacional tome el relevo no va a responder a las necesidades ni de Nafarroa ni de su clase trabajadora.
El año pasado la industria de Nafarroa perdió cerca de 1.000 empleos directos, en gran parte porque las transnacionales decidieron deslocalizar la mano de obra a otros países en los que la mano de obra es más barata.
Que la empresa china Hithium venga a Nafarroa, que genere 750 empleos (con aspiraciones a que sean 1.000 en el futuro) y que forme parte de un sector relacionado con las energías renovables no es una mala noticia, pero para LAB es preocupante que se esté repitiendo una vez más un modelo erróneo, dando a las transnacionales externas el control de nuestra industria, además de que el sindicato tiene serias dudas de que esos posibles puestos que se vayan a crear tengan las condiciones de aquellos que se destruyeron.
Reproduciendo este modelo, y teniendo en cuenta que tenemos una Ley de Deslocalización que está muy lejos de cumplir su función, por un lado, no va a dar ninguna estabilidad a la industria navarra ni a sus puestos de trabajo, y por otro lado, supone que no se va a decidir aquí el rumbo que debe tomar nuestra industria cuando la transición ecosocial hace ineludible tomar decisiones valientes al respecto.
Desde LAB lo volvemos a repetir, necesitamos una industria con arraigo, con espacios de decisión en Euskal Herria, con un control público y unas condiciones laborales que respondan a las necesidades de su clase trabajadora. Todo lo que no sea eso pondrá en riesgo la industria navarra.