Somos Begoña Agundez Rodríguez y Gilda Elisa Solares Alonzo delegadas de ELA y LAB en la residencia de ancianos Amavir Mutilva y en la empresa del sector de almacenistas de alimentación Cash G-5 S.L. Como trabajadoras de dos sectores históricamente estatalizados y precarizados, conocemos de primera mano la realidad de quienes malvivimos con salarios que apenas alcanzan los 1.300 euros al mes, una cifra insuficiente para hacer frente a la carestía de la vida y cubrir necesidades básicas como la vivienda, la alimentación o el transporte en una comunidad con un coste de vida más alto que el del resto del Estado. Además, sabemos que nuestra situación no es única, sino que es compartida por miles de personas en nuestra comunidad que luchan por cubrir sus necesidades igual que nosotras.
Durante meses, junto a nuestros sindicatos, hemos luchado para que Navarra pueda fijar su propio Salario Mínimo Interprofesional (SMI), un derecho que consideramos justo, legal, factible y sobre todo de sentido común. El SMI estatal (1.221€) no refleja la realidad económica de nuestra tierra, donde los precios son más elevados y miles de trabajadoras y trabajadores luchamos cada día por llegar a fin de mes sin convertirnos en trabajadoras pobres.
El próximo jueves 12 de marzo, el Parlamento de Navarra tiene en sus manos la oportunidad de cambiar esta situación. Sabemos que EH Bildu y Geroa Bai apoyarán la propuesta, mientras que PP y Vox se opondrán. Por eso, hoy nos dirigimos especialmente a UPN, PSN y Contigo Zurekin: su voto será decisivo para aprobar una ley que mejoraría la vida de miles de personas en Navarra.
Les preguntamos con respeto, pero con firmeza: ¿Cómo justificar un «no» a esta medida? ¿En nombre de qué intereses y razones se puede negar un salario mínimo y digno de 1.500 euros, solidario con el resto de territorios del Estado, a quienes cuidamos de las personas mayores, limpiamos hospitales, atendemos tiendas, trabajamos en la hostelería o limpiamos los hogares de la sociedad navarra? ¿En nombre de la economía, cuando está demostrado que un SMI adecuado reduce la desigualdad y dinamiza la economía? ¿Es solidario que las trabajadoras navarras veamos igualadas nuestras condiciones salariales a la baja? El “no”, única y exclusivamente es solidario con los empresarios que aumentan sus beneficios a costa de un salario mínimo insuficiente para nosotras.
Confiamos en que actuarán con responsabilidad y empatía, priorizando a la ciudadanía sobre cálculos partidistas e identitarios y centralistas. Esta votación no es solo un trámite: es una oportunidad histórica para demostrar que la política sirve para mejorar la vida de la gente. Así, les instamos a reflexionar sobre el impacto que su decisión tendrá en la vida de miles de personas.
Por último, queremos animar a todos los trabajadores y trabajadoras a secundar la jornada de huelga general del 17 de marzo, porque solo unidas lograremos que Navarra tenga un SMI de 1.500 euros, un paso imprescindible hacia la justicia social.

