Seguimos viendo señales de la foto socioeconómica del mes pasado, en la que el paro ha subido con respecto al último mes, cuando en años anteriores siempre ha bajado. Así, en Hego Euskal Herria hay 3.238 personas paradas más, y en cuanto al Régimen General, 1.103.547 afiliadas en el último día de septiembre.
Para entender la situación de las relaciones laborales, tenemos que echar la vista atrás y situarnos en abril. En esencia, el proceso de regularización que inició el Estado español ha hecho que la situación de las personas migrantes aparezca en los datos de las relaciones laborales. Por lo tanto, ha subido el paro porque no todos los y las migrantes han conseguido salir del mercado laboral oculto y acceder a la afiliación en la Social tras la regularización. Muy lejos del mito de que las personas migrantes vienen a robar el trabajo, las personas migrantes son las que más desempleo sufren. Es más, el desempleo entre las y los no migrantes ha disminuido, lo cual deja en evidencia que la situación de las personas migradas es más vulnerable.
Durante este mes el paro ha golpeado con fuerza a la sociedad, siendo las personas que están en una situación de vulnerabilidad las más afectadas. Es decir, en cuanto al género, el paro ha subido en todos los sectores y entre los jóvenes ha subido un 12,80% respecto al año anterior (sin olvidar la situación de las personas migradas). De hecho, con el comienzo del curso muchos jóvenes dejan los trabajos precarios y vuelven a estudiar.
Además, las personas sin empleo anterior han aumentado un 23,4% respecto al año anterior. Además, en cuanto al tipo de contrato, se han realizado 29.650 contratos temporales más que en agosto. Hay dos hechos claros a denunciar: por un lado, esa cantidad de contratos no es suficiente para reducir el paro, y por otro, se perciben indicios de precariedad si el 74,60% de los contratos son temporales.
En cuanto a la afiliación, hay 31.428 personas afiliadas más, ya que los que estaban en la economía sumergida por la regularización se han incorporado a las relaciones laborales. Con el inicio del curso, los contratos de fijo discontinuo han aumentado especialmente en los sectores feminizados (112%, el doble de lo que había). No obstante, cabe denunciar que de los puestos de trabajo generados, 28.890 correspondan al sector servicios. El sindicato LAB no solo pone el foco en la cantidad de empleo, sino en la calidad. Somos conscientes de que es el sector servicios el que ofrece los puestos de trabajo más precarios; horarios no fijos, horas extras, salarios reducidos, etc., por lo que la creación de la mayoría de los puestos de trabajo en el sector servicios es preocupante. La única solución es dignificar las condiciones de los sectores de servicios.
Las situaciones que vive la clase trabajadora no son solo las relacionadas con el puesto de trabajo. La situación socioeconómica y la situación personal en las relaciones laborales alcanzan diferentes ámbitos de la vida. El ejemplo más claro es la cuestión de la vivienda. Desde el sindicato LAB llevamos años cuestionando el caso en sí. Los datos actuales ponen de manifiesto que los salarios no dan para desarrollar una vida digna ni permiten el acceso a una vivienda digna. La vivienda se ha convertido en un indicador determinante de precarización, algo que está íntimamente relacionado tanto con la precarización del puesto de trabajo como por el capitalismo financiero. Por ello, llamamos a movilizarse este fin de semana a favor del derecho a la vivienda.

