Vamos a poder comprobar que lo que no se puede conseguir en el Parlamento español, en el Pacto de Toledo, si se puede conseguir en Euskal Herria. Por ello, reivindicamos también un sistema propio de protección y Seguridad Social con todos los poderes legislativos para garantizar, ahora y en el futuro, unas pensiones dignas.

El 22 de marzo, los y las pensionistas vascas se juegan en el Parlamento de Gasteiz su pensión mínima digna de 1.080 euros.

El 22 de marzo, va a ser un día importante para miles de personas pensionistas de la CAPV, puesto que van a poder comprobar si los políticos les apoyan o les vuelven a dar la espalda.

Tras la masiva manifestación del pasado 17 de marzo, las anteriores movilizaciones de los lunes ante los ayuntamientos y la del 22 de febrero, el próximo jueves, en el Parlamento de Gasteiz, se va a discutir, y esperamos que aprobar, una de las reivindicaciones de todos esos miles de pensionistas que están saliendo a las calles.

Esta reivindicación, planteada desde hace años por las plataformas de pensionistas de Euskal Herria y que ya fueron avaladas por 71.724 firmas que presentaron en el Parlamento de Gasteiz, ha sido asumida por la totalidad de las organizaciones de pensionistas. La reivindicación de 1.080 euros de pensión mínima ha sido una de las que ha centrado las manifestaciones.

El jueves se va a poder comprobar si los partidos políticos, esos que dicen estar apoyando a las personas pensionistas, si de verdad lo hacen allí donde pueden, en el Parlamento, o les vuelven a dar la espalda como tantas otras veces.

Hacemos un doble llamamiento. En primer lugar, a todas aquellas personas pensionistas que puedan a que acudan a la concentración que las plataformas de pensionistas de Euskal Herria van a realizar ante el Parlamento de Gasteiz para defender esos 1.080 euros de pensión mínima. Al mismo tiempo, hacemos un llamamiento a las y los representantes políticos, a esos que van a poder decidir en el parlamento si continúan apostando por pensionistas pobres o se apuesta por una pensión mínima que les garantice poder vivir con dignidad sus últimos años, tras tantos trabajados y, desgraciadamente, hoy sin poder encender la calefacción ni llegar a fin de mes.

Vamos a poder comprobar que lo que no se puede conseguir en el Parlamento español, en el Pacto de Toledo, si se puede conseguir en Euskal Herria. Por ello, reivindicamos también un sistema propio de protección y Seguridad Social con todos los poderes legislativos para garantizar, ahora y en el futuro, unas pensiones dignas.

Desde el Área de Mayores y Pensionistas de LAB nos sumamos a esas reivindicaciones, como lo hemos hecho durante todos estos años, y hacemos un llamamiento a continuar saliendo a la calle hasta conquistarlos. El próximo día 22, todas y todos tenemos una oportunidad que no se puede desaprovechar. Tenemos que salir a la calle.