En opinión de LAB, las medidas acordadas en Madrid a través del Díalogo Social no son las medidas reivindicadas por las y los trabajadores vascos y el movimiento de pensionistas en los últimos años. La necesidad de dar una respuesta en las calles es cada vez mayor.  

Este lunes, cuando nuevamente miles de pensionistas se movilizacn en las calles, hemos recibido desde Madrid la noticia sobre las nuevas medidas sobre el sistema de pensiones. Aunque se vayan a recoger en un proyecto de ley y vayan a trabajarse en el parlamento español, han dado a concer algunas medidas concretas que han sido valoradas de forma positiva por parte la patronal, el Gobierno y los sindicatos CCOO y UGT. A falta de conocer las concreciones del acuerdo, esta es la valoración de urgencia del sindicato LAB.

Los recortes que estableció la reforma de pensiones de 2011 se mantienen. Con la Huelga General convocada por la mayoría sindical y social de Euskal Herria expresamos de forma clara la actitud contraria a dicha reforma. En la Huelga de 2019, junto con otras medidas, también recogimos la reivindicación de un sistema de pensiones público y digno.

Este nuevo consenso no garantiza ni el sistema de pensiones público ni las pensiones dignas. Vincular las pensiones al IPC es, sin lugar a dudas, una medida justa, pero es preocupante señalar que se va a dejar a un lado el factor de sostenibilidad y seguidamente, hablar de la necesidad de otro indicador apelando a la solidaridad entre generaciones. En LAB creemos que, cambiando de denominación, la voluntad de profundizar en la misma dirección es manifiesta. Para garantizar pensiones dignas, hay que acabar con los salarios precarios, levantar los topes de cotización, dejar a un lado la apuesta por los sistemas de complemento de pensiones y garantizar que la financiación será suficiente.

Por otro lado, han anunciado incentivos para dificultar la jubilación y alargar la edad de la misma. Esta medida es, claramente, contraria a las y los trabajadores. Lo que necesitamos es adelantar la edad de jubilación y facilitar el acceso al empleo de la juventud. La prioridad debe ser repartir el trabajo y garantizar la vida digna y las medidas adoptadas deberían seguir ese camino. Por eso, LAB reivindica la jubilación a los 60 años.

No nos podemos quedar mirando a lo que venga de Madrid. Las y los trabajadores vascos no esperamos soluciones desde Madrid. Es totalmente necesario, aquí y ahora, llenar de contenido el proyecto de seguridad social propia y luchar por él. Lo que necesitamos es un sistema de pensiones propio. En opinión de LAB, es la única posibilidad para garantizar pensiones públicas, universales y dignas y por ello hemos recogido en nuestro Programa Socieconómico la propuesta de ley para la Seguridad Social. Es momento de construir acuerdos y seguir haciendo camino.

El 29 de mayo, junto con los y las pensionistas de Hego Euskal Herria y la Carta de Derechos Sociales de Euskal Herria reivindcamos una sistema público y digno de pentsiones. Entre otros aspectos, reivindicamos abandonar las reformas laborales y de pensiones, una pensión mínima de 1.080 euros y mediads para superar la brecha sexual.

En esta dirección y tal y como dijimos el Primero de Mayo, en opinión del sindicato LAB, la no derogación de la reforma laboral y las reformas de pensiones plagadas de recortes y anunciadas con cuentagotas son razón suficiente para dar una respuesta colectiva, general y fuerte.