El 1 de julio se cumplirán dos años desde la entrada en vigor de la Ley Mordaza. LAB convoca a su base social a participar en las movilizaciones convocadas en Donostia y Gasteiz para denunciar la aplicación de dicha norma. El Estado español ha perdido adhesión popular como consecuencia de la corrupción y las políticas neoliberales y en vez de abordar un proceso de democratización se ha embarcado en una huida hacia adelante. Al fallarle la fuerza de la razón, ha optado por la razón de la fuerza. Por todo ello pensamos que debemos seguir trabajando para la construcción de un estado propio sobre la base de los derechos sociales y las libertades democráticas.

A ello responden las medidas represivas que hemos sufrido durante los últimos tiempos: la utilziación torticera del concepto terrorismo, por ejemplo contra los jóvenes de Altsasu; el encarcelamiento de luchadores sociales como Bodalo en Andalucia o Rafa, Urtzi y Telle en Euskal Herria; o las agresiones contra el sindicalismo como la reforma de la negociación colectiva, el intento de ilegalización de los sindicatos combativos por parte de Confebask o las multas y sentencias contra la lucha sindical.

La Ley Mordaza ha sido un hito en esa ofensiva contra los derechos de reunión, expresión y manifestación. En dos años, se han abierto más de 11.000 expedientes contra ciudadanos y ciudadanas vascas en base a dicha Ley. Mientras tanto, el fraude fiscal y la corrupción le sale muy barato o gratis a la clase adinerada.

Cuanto más corrupto e injusto es un estado, más utiliza la represión. Esa es la norma que sigue el Estado español. Proponemos a los y las trabajadoras vascas plantarnos ante este proceso; plante a la Ley Mordaza, plante a un estado corrupto e injusto. Construyamos un estado propio sobre la base de los derechos sociales y las libertades democráticas.