Para LAB existe una gran necesidad de abordar un nuevo modelo en materia de servicios y prestaciones sociales, denuncia que ese modelo no pasa por justificar los recortes ni considerar un lastre la inversión social.

El lehendakari Urkullu ha apelado a la necesidad de un gran pacto sobre los servicios públicos y las ayudas sociales entre partidos e instituciones. Como justificación señalaba la limitación de los recursos económicos para atender a las necesidades. No hay que olvidar que este anuncio se produce cuando desde el mismo Gobierno Vasco se están suspendiendo ayudas para la conciliación, se están reduciendo presupuestos en derechos sociales, se está planteando la necesidad de revisar a la baja derechos sociales subjetivos vigentes, cuando están primando los criterios de contención presupuestaria sobre los de ampliación a la hora de atender las necesidades reales, … Tampoco es ajeno a este llamamiento la necesidad de justificar los próximos presupuestos del Gobierno Vasco, que vendrán marcados por política de recortes, acompañada de alguna medida propagandística en pleno contexto preelectoral.

Es evidente que existe una gran necesidad de abordar un nuevo modelo en materia de servicios y prestaciones sociales. Pero este nuevo modelo no pasa por justificar los recortes, ni considerar un lastre la inversión social. En Europa, alli donde existe mayor gasto social, es donde mejor se está haciendo frente a la crisis. El diagnóstico de la situación es clara: el gasto público en protección social está por debajo de la media europea; existen importantes carencias en políticas de infancia, igualdad y autonomía personal; las políticas de garantías de ingresos no alcanzan a todos los sectores (jóvenes sin emancipar, personas paradas de larga duración); las prestaciones sociales están por debajo del umbral de la pobreza; los copagos; la privatización de servicios;… Sin olvidar los efectos de las políticas de vivienda, empleo, infraestructuras faraónicas,… en la pobreza y la precarización social.

Por todo ello, desde LAB nos reafirmamos en la necesidad de un nuevo modelo en materia de prestaciones y servicios sociales, que pase por su refuerzo, por el protagonismo de lo público y comunitario, por su carácter integral, reconociendo nuevos derechos subjetivos, por la capacidad de aportar dignidad e igualdad en sus servicios y prestaciones, siempre apoyado en políticas fiscales progresivas al servicio de las necesidades de quienes viven en Euskal Herria.