Con la convicción de que la huelga general del 11 de noviembre debe ser una convocatoria desde Euskal Herria para Euskal Herria, LAB, ELA, ESK, STEILAS ETXALDE, HIRU y los sindicatos de vivienda que hoy hemos realizado el registro de la huelga trabajamos en una convocatoria conjunta.
El 11 de noviembre, LAB, ELA, ESK, STEILAS ETXALDE, HIRU y sindicatos de vivienda convocaremos un día de huelga para garantizar el derecho a la vivienda y decir no a la especulación. También será una jornada contra el empobrecimiento de la clase trabajadora, a favor del aumento de los salarios y en defensa de unos servicios públicos universales de calidad y suficientemente financiados, que garanticen los derechos de todas las personas. Cabe recordar que no han pasado 8 meses desde que vaciaramos los centros de trabajo y llenaramos las calles a favor de un salario mínimo propio de 1.500 euros. La situación es insostenible: la clase trabajadora se está empobreciendo mientras los empresarios y los especuladores aumentan sus beneficios. Por eso, ha llegado el momento de tomar las calles e impulsar transformaciones de raíz.
La vivienda se ha convertido en una de las principales causas del empobrecimiento de la clase trabajadora vasca y de la profundización de la brecha machista y racista que la atraviesan, así como en una de sus principales preocupaciones. La vivienda debería ser un derecho garantizado, público, en la misma medida que sanidad y educación. El principal obstáculo para conseguirlo es la especulación que se hace con la vivienda y ahí es donde ponemos el punto de mira.
Garantizar una vivienda de calidad para todas las personas es posible, pero para ello debemos impulsar tres transformaciones de raíz: por un lado, la expropiación de los especuladores; por otro, la prohibición de las prácticas especulativas; y, por último, organizar la vivienda en función de las necesidades de la clase trabajadora. Junto a ello, hay medidas que la clase trabajadora vasca necesita de manera inmediata: la paralización de todos los desahucios y la bajada de los precios de la vivienda.
Mediante esta convocatoria queremos interpelar a la patronal y a las instituciones. Y es que las patronales Confebask y CEN siguen perpetuando la precarización de la clase trabajadora y se niegan a establecer un salario mínimo propio acorde a la realidad de aquí. En el ámbito de la vivienda, siguen enriqueciéndose a costa de las vidas de los y las trabajadoras. Asimismo, el Gobierno Vasco, el Gobierno de Nafarroa y los ayuntamientos de diversa índole siguen desarrollando políticas que refuerzan el negocio, si bien estas instituciones cuentan con amplias competencias en esta materia. Los y las convocantes creemos que es hora de dejar de hacer políticas a favor de los rentistas y de profundizar en el Marco Vasco de Relaciones Laborales y Protección Social.

