El secretario general adjunto de LAB, Igor Arroyo, y el portavoz en Nafarroa, Imanol Karrera, han comparecido en Iruñea para hacer pública la opinión del sindicato sobre los Fondos Europeos. Concretamente, hemos denunciado que Nafarroa no tendrá capacidad para negociar y participar directamente en la gestión y en las decisiones de dichos fondos. Por lo tanto, hemos remarcado que la última palabra para decidir a qué proyectos se destinarán los fondos que van a condicionar de arriba a abajo las políticas públicas de los próximos años la tendrán los estados. Por lo tanto, hemos criticado la orientación y el modelo de gestión de los fondos europeos en Navarra, al tiempo que hemos reclamado una transición ecosocialista y feminista.

La concesión de fondos está ligada al cumplimiento de una serie de condiciones, orientaciones estratégicas, reformas laborales y de pensiones y medidas políticas, que serán controladas por la Comisión Europea: «El regreso a la disciplina fiscal, tarde o temprano, podría suponer una seria amenaza para el cobro de las ayudas si no se cumple la senda establecida para canalizar los déficits presupuestarios. Por tanto, los fondos, tal y como están configurados, son potentes instrumentos de presión».

Por otro lado, los fondos promueven la gobernanza a favor de las élites económicas: «Cerrada la puerta a cualquier posibilidad de diálogo político y debate social, se descarta la participación de la llamada ‘sociedad civil’. En consecuencia, se limita todo a lo que llamamos el diálogo de las élites. Uno de los restos planteado es la aprobación del Plan de Empleo para el verano, que se nutrirá principalmente de fondos europeos con todas las condiciones. La patronal CEN, lobby de empresarios, tiene alfombra roja y cuenta con una oficina de proyectos con coordinación exclusiva y directa con el Gobierno español para garantizar sus intereses, fiel reflejo de la colaboración público-privada en la que se sustentan todos los objetivos».

Como ejemplo, cabe señalar la advertencia de Volkswagen al Gobierno español. Si quieren que el grupo apueste por Landaben, advierten que necesitan compromisos; parte de las ayudas públicas procedentes de los Fondos Europeos y probablemente el ajuste de plantillas.

Cada vez menos gente entiende que cientos de miles de millones de euros de dinero público, procedentes de rentas generadas durante años por las y los trabajadores, se pongan en manos privadas en empresas con beneficios millonarios, en lugar de utilizar el dinero para atender las necesidades de la mayoría social. Negando información al propio Parlamento de Nafarroa, se desconocerá el origen público o privado de los proyectos, ni si posteriormente se desarrollarán a través de la colaboración público-privada: «Para facilitar la absorción de fondos, el Gobierno central prevé reforzar la colaboración público-privada y ha reducido considerablemente los controles administrativos. El objetivo reconocido es conseguir el mayor número de apoyos, y la agilidad en la gestión administrativa no se corresponde con el control y la transparencia. De este modo, tienen ante sí una oportunidad única para el clientelismo y la corrupción».

Capitalismo verde

Tras conocer y analizar las estrategias, líneas maestras, objetivos y proyectos del Gobierno de Nafarroa, podemos decir que la apuesta es el capitalismo verde; es decir, una apuesta para encauzar o generar el crecimiento económico que necesitan el capital y los grandes empresarios, dando la espalda a los retos que se plantean desde el ecosocialismo y el feminismo: «El TAV (aunque no aparece en los documentos, es conocido que el Gobierno español lo ha recogido en el plan estatal y lo implantará en Nafarroa), el canal navarro, los planes e instalaciones industriales, el transporte por carretera, los parques solares y eólicos, el hidrógeno, las construcciones, el sistema basado en el hospital, la inversión para la tecnología y farmacia, el actual modelo educativo y de residencias de mayores y la euskarafobia, entre otros, son proyectos que simbolizan el capitalismo verde de Nafarroa”.