Partirá del Boulevard de Donostia, a las 12:00. A su vez, hemos hecho un llamamiento para que la víspera, 17 de marzo, todos y todas las trabajadoras de comercio y grandes almacenes de Gipuzkoa, Bizkaia y Araba se pinten los labios de morado en su jornada laboral, reivindicando así el derecho al ocio en domingos y festivos. Hemos comparecido hoy en nombre de la plataforma Jaietan Denok Jai para informar de la movilización y denunciar que el Gobierno Vasco y los ayuntamientos de Donostia, Bilbo y Gasteiz apuestan por la liberalización de horarios comerciales.

Desde la plataforma Jaietan denok jai, defendemos un modelo de comercio sostenible y que lucha a favor del derecho a descansar y a disfrutar del ocio en domingos y festivos. Volvemos a unirnos comerciantes, los sindicatos ELA, LAB, CCOO y UGT, las asociaciones de consumidores EKA y EKE y varias asociaciones vecinales de nuestras ciudades para manifestar alto y claro que en nuestros pueblos y ciudades no queremos la liberalización del comercio con la que las grandes multinacionales pueden campar a sus anchas.

Desde algunos sectores de nuestras instituciones, desean utilizar el turismo para justificar un modelo que favorece solo a unos pocos (las direcciones y propietarios de grandes superficies). Recordemos que el Gobierno Vasco aceptó el Real Decreto 20/2012 declarando Zonas de Gran Afluencia Turística, dando paso a la desregulación de horarios comerciales. Por ello, deseamos denunciar el papel del Estado español y del Tribunal Constitucional de vaciar de contenido el ámbito competencial vasco y la no defensa por parte del Gobierno Vasco.

Prueba de ello son el establecimiento de Zonas de Gran Afluencia Turística en Bilbao y la decisión de ampliación de dichas zonas en el caso de Donostia, pasando del Casco Viejo inicial al paseo de la Zurriola.

Por otro lado, deseamos mencionar los nuevos ataques de algunas grandes cadenas, centrándonos sobre todo en el sector de alimentación. Estas cadenas optan por un modelo de apertura de 365 días al año o por la apertura en algunos festivos utilizando modelos de franquicia o de tiendas de conveniencia. Ejemplo de ello son algunos Carrefour Express, el BM Rápid de la estación de autobuses de Donostia y los Supercor del paseo de la Zurriola, el de Bilbao o el de próxima inauguración en Gasteiz. Las tiendas de alimentación tienen un horario semanal lo suficientemente amplio para poder satisfacer las necesidades de los consumidores, y lo único que se esconde en este tipo de modelos comerciales es la liberalización del sector y destrucción del pequeño comercio. Evidentemente, estas grandes cadenas de alimentación son las que abren la mecha para, poder llegar más adelante a otros subsectores.

Según las asociaciones de consumidores y consumidoras, la bajada del pequeño y mediano comercio en favor de las grandes cadenas, nos llevaría a la homogeneización de productos, reduciendo así la diversidad de la oferta y disminuyendo las opciones de elección de los y las consumidoras. Las grandes multinacionales y espacios comerciales de nuestras ciudades favorecen una sociedad consumista que nos lleva a comprar cuando no lo necesitamos.

En la Comunidad Autónoma Vasca cada vez se cierran más pequeños comercios, perdiendo puesto de trabajo de autónomos. Los nuevos negocios que se abren, lo hacen bajo régimen de franquiciados con una enorme dependencia y control de las multinacionales, ya que el pequeño comercio se ve arrastrado por las “normas” y objetivos de las grandes superficies. De nuevo nos quieren hacer pensar que la apertura en domingos y festivos será la salvadora de la situación del pequeño comercio, cuando es precisamente uno de los grandes factores que lleva a la destrucción del comercio minorista.

La flexibilización del horario comercial acarrearía también que las condiciones laborales se vean aún más precarizadas y la conciliación personal y el tiempo de ocio de los y las trabajadoras del sector se vería gravemente afectada. En la práctica, las grandes cadenas, lejos de recurrir a más contratación, aumentan la carga de trabajo y flexibilizan y precarizan las condiciones laborales del sector comercial.

Desde las asociaciones vecinales de nuestras ciudades también se viene reivindicando una mejor calidad de vida para las personas que residimos y trabajamos en ellas, haciendo frente a la pobreza y a la precariedad. Hay que frenar el modelo de ciudad escaparate, que no es sino pura propaganda.

Solicitamos a las instituciones que no den por buena la legislación sobre Zonas de Gran Afluencia Turística, más allá de la invasión competencial, por el modelo de ciudad y consumo que impulsan, y que legislen poniendo en el centro colectivos como el de trabajadores y trabajadoras del sector o las y los pequeños comerciantes.