En la mesa de negociación del convenio de oficinas y despachos de Bizkaia hay una una plataforma de firma presentada por LAB y apoyada por CCOO y UGT. Pero tras la última reunión nada ha cambiado, la patronal ha vuelto a dar un no rotundo a la propuesta sindical.

Ante esta última respuesta y la situación en la que nos encontramos, la irresponsabilidad de los grandes sindicatos del sector, ELA, CCOO y UGT es de tal desproporción que resulta difícil calificarla, pero vamos a tratar de explicarla:

ELA, con una representación en el sector del 41,53% ha sido incapaz de liderar ningún tipo de iniciativa dentro del sector, se ha limitado a adherirse a las diferentes propuestas que LAB ha ido proponiendo desde que esta lucha se inició. Y cuando decidió liderar el sector, fue únicamente para abocarnos a una huelga indefinida que únicamente ellos veían viable y a la cual condicionaron la lucha, o su huelga indefinida o nada. Todos y todas recordamos el resultado de aquel movimiento que no sólo tuvo consecuencias para la credibilidad de ELA en este sector, sino que desestructuró la lucha llevándose consigo una gran parte de la fuerza que teníamos las cuatro centrales sindicales unidas.

Ahora no se han sumado a la propuesta de LAB, porque ellos siempre quieren más, eso sí, sin mover un dedo y dejando morir el convenio con su inactividad. Evidentemente, su propuesta no consigue una mayoría en la mesa.

Por su parte, CCOO, con un 31,48% de representación, estuvo escondido sin querer saber nada de nadie, hasta que el 1 de febrero de 2018 LAB y ELA convocan una huelga que reúne a miles de trabajadores y trabajadoras en las calles de Bilbao. Entonces, fue su propia militancia la que, no entendiendo por qué CCOO no había sido partícipe, le empuja a estar donde no quería, en la lucha. La desgana de su acción se ha hecho patente cada vez que se ha querido dar un paso adelante, poniendo siempre como excusa de que “hay que negociar”, como si los 2 años que hemos pasado reuniéndonos mes a mes con CEBEK no les hubieran servido para saber que la patronal sólo cede ante la confrontación, crecida además desde que la reforma laboral lo puso todo de su lado. Para salirse de la lucha, convocó una votación en la que apenas participó un 30% de las plantillas donde tenía representación (una ínfima parte del sector) y lo usó como excusa para seguir sin hacer nada. Y a partir de ese momento más de lo mismo, la palabra “negociar” como bandera y meses en los que son incapaces de presentar una sola propuesta.

En cuanto a UGT, bueno, su 9% suma directamente al 31 de CCOO. Hemos podido comprobar de manera fehaciente que su estrategia la marca CCOO y se han limitado a ser una franquicia.

CCOO y UGT no aclaran hasta dónde están dispuestos a empeorar las condiciones laborales de este sector, porque no han tenido el valor de decirlo, pero lo que sí han dejado claro es que están por la labor de empeorarlas, sólo con la excusa de que haya convenio, ¿pero de qué sirve un convenio que empeora las condiciones del estatal? Ésa es una pregunta que deberían responder. Lo que hay que tener claro, es que “negociar” como dicen ellos, implica rebajar aún más las condiciones del convenio del 2012, que lo vendan como mejor les plazca. En cualquier caso, con la suma de estos dos tampoco alcanza para la firma de un convenio.

Con este panorama, es imposible un posicionamiento sindical real de confrontación y lucha por parte de estas centrales que aglutinan el 84% del sector, lo cual es intolerable. Por eso y reclamando un ejemplo de sindicalismo de clase, exigimos que dejen de suplicar reuniones que no sirven de nada a la patronal y se unan a la lucha para doblegar a la patronal y hacerle firmar un convenio digno.

En LAB, y lo saben bien las otras centrales sindicales nombradas, hemos tirado del carro de cada una de las movilizaciones que habéis visto en las calles, nos hemos tragado los desprecios de unos y de otros y los hemos ido pasando en aras de mantener esa unión sindical que se reclama desde el sector con el objetivo de lograr un convenio digno.

Pero ha llegado el momento de dar un golpe en la mesa, el momento de que las y los trabajadores de este sector sepan cuál es la situación real y que seamos conscientes de que la existencia de un convenio no va a depender de ningún sindicato, va a ser porque todas y todos nos pongamos de acuerdo y confrontemos con CEBEK. Una patronal que se encuentra en una posición inmejorable, con una reforma laboral hecha a medida y con unos sindicatos que parecen mirar más a sus estrategias internas que a la lucha de derechos. La lucha no ha terminado, LAB no está en la mesa por responsabilidad y porque no queremos seguir formando parte de esta farsa, pero seguimos con la firme convicción de aglutinar las fuerzas necesarias para presionar a esta patronal para luchar por un convenio. Esperamos que tras recapacitar, el resto de centrales sindicales vuelvan a lo que de verdad importa, la defensa de las condiciones de trabajo de este sector y quieran luchar por ellas.