Los apoyos que el PNV da al PP en Madrid y éste al PNV en la CAPV vienen a mostrar, una vez más, que una cosa es lo que los jeltzales dicen cara a los medios de comunicación para intentar aparentar una cosa, y otra cosa lo que realmente hacen. Las pensiones son, sin lugar a dudas, una cuestión que afecta o afectara a todas las personas, quienes ya están jubiladas o quienes algún año lleguen a ello, y todas ellas merecen tener garantizadas unas pensiones públicas y dignas. Es evidente que solo con un Sistema de Protección y Seguridad Social propio para Euskal Herria se van a poder garantizar ahora y en el futuro unas pensiones públicas y, es por ello, que reclamamos de forma contundente y urgente que se den los pasos necesarios para hacerlo realidad.

Nos parece terrible que el PP, que cuenta con el apoyo del PNV para todo lo que necesita en Madrid, se ría de la ciudadanía vasca de la CAPV y siga negándose, 37 años más tarde, a cumplir el Estatuto. Oyarzabal (PP) considera una “torpeza” que el PNV reclame la transferencia de la Seguridad Social. Eso sí, alaba la “responsabilidad” del PNV cuando les apoya en presupuestos etc. Esto demuestra que el nulo compromiso que tienen ambos partidos con el país. Solo les importa ser aliados para sacar sus proyectos neoliberales de derechas adelante. No les importa hacer oídos sordos a las exigencias de la mayoría de la ciudadanía vasca o, como viene haciendo el PP tantos años, incumplir con el Estatuto y negarse a las transferencias.

Visto lo visto, ¿donde quedan las demandas del PNV? Una vez más en agua de borrajas, en decir una cosa y hacer la contraria. Quizás hay que recordarle que calificaron a primeros de año como “prioridad” un sistema vasco de Seguridad Social y Pensiones, pero pronto olvidan. No debe ser prioridad que más de 540.000 personas en la CAPV que cobran sus pensiones vean satisfechas sus demandas. El PNV continua aceptando el NO del PP en este tema, que afecta a casi el 25% de la ciudadanía vasca. Acepta el “veto” del PP, del Estado, en detrimento de la decisión de la mayoría de la ciudadanía vasca, aunque en su discurso diga otra cosa. Ahora pretenden, una vez más, quedar bien, alargar la discusión de las transferencias al curso que viene como si no fuera urgente abordar la situación de pobreza y necesidad que tienen los y las pensionistas vascas a los que siempre les niegan sus justas reivindicaciones.

No es casualidad que PNV y PP coincidan en oponerse a que las personas pensionistas de la CAPV puedan tener una pensión mínima digna de 1.080€ como han solicitado, mediante 71.724 firmas, en el parlamento de Gasteiz. No les importa en absoluto.

Por todo ello, desde LAB entendemos que es urgente poner en marcha un Sistema de Protección y Seguridad Social para Euskal Herria que garantice unas pensiones dignas y ponga fin a la pobreza a la que cada día se condena a más personas. No hay excusas.